Amanece más bien tarde que pronto,
y el sol ya no reina sobre Madrid,
el cielo viste un traje gris,
será que llegó el otoño.
La lluvia cae sobre el suelo mojado,
y redunda así hasta que llegue el invierno
y, mientras, el esperar se hace eterno
esperando que de nuevo llegué el verano.
El prólogo de un nuevo comienzo,
el epílogo de un triste final,
el otoño son muchas cosas, en verdad,
y la lluvia me muestra que estoy en lo cierto.
La lluvia de otoño es
la decadencia que siempre temimos,
los sueños que nunca cumplimos,
la sombra incorrupta del ayer.
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