Tú y yo, cruzando miradas
y ocultando sonrisas
que surgen espontáneas
cuando aquello que miras
es lo que más amas.
Malabares con esferas
de agua y fuego
Elementos antagónicos
que se funden en su encuentro
creando una espesa niebla.
Salimos a la carrera
creando estelas delicadas.
Giramos ambos en círculos
y pétalos de rosas se escarchan
ante el choque de nuestras fuerzas.
Corro hacia ti y te deslizas.
Corres, saltas y vuelas,
y aun con mis lazos más mágicos,
te libras de mí sin problema
volviéndote hojas marchitas.
Hago llover rosas para ti
y espinas no tiene ninguna
Tú respondes de forma espléndida
trayendo destellos con otra lluvia
creando un arcoíris para mí.
Con un torbellino nos atrapo
en el rosal arcoíris que creaste.
Y bajo este instante magnífico
rosas caen del cielo hasta encontrarse
con el suelo como tú con mis brazos.
Te envuelvo y me envuelves
y nos fundimos en un beso
de los que siempre se sienten efímeros,
de esos que ya me diste cientos
y que quiero tener para siempre.