-->
Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano
Mostrando entradas con la etiqueta Nostalgia de los que crecieron sin darse cuenta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nostalgia de los que crecieron sin darse cuenta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Cambio de era

A las puertas del nuevo desafío
analizo el camino que anduve.
Me di cuenta de que tuve
días de felicidad y de hastío.

Llegué hace cuatro años
lleno de energía y fortaleza.
El primer año mi sorpresa
fue una ninfa que me dio su mano.

Pasé sin pena ni gloria 
en el campo de batalla,
pero puse siempre magia
al resto de mis cosas.

En segundo saboreé feliz
algunas victorias dulces,
aunque siempre nubes
entristecieron mi Madrid.

En tercero toqué fondo,
pero seguí luchando 
y llegó el último año
y acabé lleno de gozo.

Aprendí tanto de gente noble
que ya no está en mi vida.
Cada día pesan más las heridas
pero duelen menos los errores.

Sigo escribiendo el relato
que contaré algún día a mis hijos.
Cada paso en este camino
construirá un pequeño legado.

Y aquí estoy, dispuesto otra vez
a dar lo mejor que mí y no rendirme,
El viaje será corto e impredecible
y yo a por todas iré.

Aquí estoy, y a mi espalda,
las voces de aquellos que todavía
siguen dándome su energía
aun sin mediar alguna palabra.

Aquí estoy, ante una nueva era,
que pretendo llenar de magia.
Ya no hay tiempo para la nostalgia
de los que crecieron sin darse cuenta.

martes, 4 de septiembre de 2018

Trabajo de Fin de Grado

Hoy presento ante todos
mi trabajo de Fin de Grado,
donde brevemente relato
cuatro años muy completos
en los que mucho he aprendido
y poco he agradecido.

No quiero centrarme hoy
en la cantidad de conocimiento,
pues no es reconocimiento
para algunas de las personas
qué me han hecho la vida
más feliz aquí algún día.

Comienzo por el primer lugar,
y claramente tú, Natalia
eres la persona que destaca
en este periodo de mi vida.
Periodo que llenaste de amor
de sonrisas y de ilusión.

Mas no todo es cosa de ninfas,
y encontré otras muchas enseñanzas
que me ayudarán en el mañana
ante una vida que no es fácil.
Pero como diría César, es dura
la vida, pero más es la verdura.

Irene me enseñó lo que significa
ser alguien auténtico de verdad,
mientras Jorge me supo enseñar
canciones que serían compañeras
en las noches de estudio más largas
y en las más tediosas jornadas.

Aníbal brillaba en los estudios
pero más en nuestras quedadas.
Raquel, talentosa atleta jacetana,
aguantaba todas mis tonterías,
mientras María, su escolta eterna,
me dio lecciones de lealtad verdadera.

Isabel, además de excelente artista,
hace los estornudos más reconocibles,
mientras que su tocaya inconfundible
es la curiosidad materializada;
y su amiga Raquel derrocha paciencia,
debería ser ella la madre de la ciencia.

Nuria, además de mi sucesora,
es una persona digna de admiración.
y María con su sonrisa y su voz
puede arreglar cualquier mal día.
Mientras, Nacho con el chiste a mano,
te hace pasar mejor los malos ratos.

Tanto Ana como Sara me enseñaron
a bailar frente a la desdicha.
Mientras Alba siempre conseguia
sorprenderme con sus historias,
algo que con Lucía comparte:
ambas viven hechos rimbombantes.

Anita derrocha dulzura por cuatro
costados que debe compartir con Irene.
Mientras Rocío será siempre
una persona excelente para hablar.
Y Sara, la navarra, siempre evocará
aquel laboratorio tan especial.

Me dejo mucha gente, de todas clases:
artistas, deportistas, gente muy amable
gente con la que no hubo anclaje
pero gente buena, con mucha carisma,
como el bueno de Marcos,
siempre sonriendo y siempre calmado.

Hay mucha sabiduría, mucha gente
a la que poder llamar maestro
José Manuel sería el primero
tras una lista de varios profesores.
Y llegaríamos a las dos personas
que a todo esto más le dan forma.

Uno es Stefan, que siempre me da
más de lo que yo me merezco
y que siempre esta dispuesto
a quemar la noche y a vivir
un día lleno de buenas memorias
días de esos que hacen historia.

Otra es Celeste, cuyo nombre
le viene totalmente al pelo,
pues nunca vi mayor cielo
de persona que ella.
Me da igual que sea evasiva:
es un privilegio que sea mi amiga.

Y terminado el repaso por las gentes
que me acompañaron estos años
al menos de ellos unos cuantos
para evitar hacer de esto algo eterno.
Me queda dar las gracias a unas pocas,
algunas sin duda las mejores personas.

Primero mis amigas trilingües
y amantes eternas de las patatas.
Que sepan que me faltan las palabras
para estarles por siempre agradecido
por todo lo que me dan siempre
aún sin corresponder apropiadamente.

Por otro lado, todos esos amigos
que permanecieron a mi lado
hasta el final de estos años.
Lo siento por aquellos que descuidé,
o por aquellos que perdí,
mas gracias por una vez estar ahi.

Por último, mi familia, pilar
esencial de todo mi mundo,
haciéndome ver todos juntos
que siempre hay alguna salida
y que la vida es para aquellos
que pelean sin tener miedo.

Con esto termino mi defensa
y pronto empiezo una nueva etapa.
Da igual si en estas palabras
estás o ni siquiera apareces.
Si pasaste estos cuatro años por aquí,
gracias por hacer mi vida algo más feliz.

domingo, 26 de agosto de 2018

Canciones para toda la vida

Con el tiempo en mi contra
en este verano que sabe
a un beso de despedida,
a una voz que se ahoga,
yo escribo poesías
de historias memorables.

Y no hay mayor historia
con derecho a ser recordada
que el paso de mi tiempo.
Y es que solo soy ahora
una parte de todo lo complejo
que encierra mi alma.

Y para todo momento de la vida,
para cada triunfo inesperado
y cada derrota ineludible
siempre tuve estas dos melodías
haciendo lo imposible
para mantenerme animado.

Daba igual de día o de noche,
daba igual invierno o verano,
daba igual la era de mi vida,
pues siempre hay ocasiones
para sacarse una sonrisa
con ese guitarrista extraordinario.

La vida nos pone trabas siempre,
pero nunca hay que olvidarse
de tener ganas de sonreir.
Y me faltarán días y veces
para cantar Sultans of Swing
y con Walk Of Life relajarme.

Y es que aprendí que, en la vida,
las personas van y vienen
y solo las mejores se quedan.
Pero las canciones son distintas
y, canciones como estas,
viven contigo hasta que mueres.

lunes, 13 de agosto de 2018

Finales felices

Seis años hace ya de esto,
y todavía existen días
donde me siento superado,
donde aún me veo
en sus paredes encerrado
buscando una salida.

Hace mucho que vi truncar
los proyectos de vida
por unas ciertas personas
que me hirieron sin piedad
y destruyeron mi historia
y borraron mi sonrisa.

De pantomimas vivimos
aquellos momentos
que serían los finales.
Todo lo que había compartido,
todos mis ideales
se derrumbaron al suelo.

Y sonó está canción
y supe una gran verdad
que marca tú existencia:
y la canción tenía razón
la vida tiene una ausencia
de finales de felicidad.

Todo acabó en pedazos,
tantos años construyendo
para reducirse todo
a un corazón malogrado
que vio reducidos a polvo
todos sus sueños.

Por suerte, Dios aprieta
pero nunca ahoga
y mi suerte cambió.
Recuperé todas mis fuerzas,
renació mi corazón
y crecí como persona.

Pero la realidad es la misma,
y mi instinto lo predice:
la vida te pone luces y sombras
por su senda finita
pero con lo que nunca te honra
es con finales felices.



martes, 3 de julio de 2018

Rayando el sol

Mis veranos fueron siempre,
incluso cuando no era así,
pura poesía.
Y es que siempre había
un genio dentro de mí
que escribir deseaba.

Recuerdo, con la nitidez
de quien puede revivir
infinitas veces
los recuerdos que tiene
tan dentro de sí,
aquellos días de verano.

Esos viajes de carretera
los revivo cada año
que vuelvo
allí de donde provengo
y allí donde me resguardo
de la gran ciudad.

El viento te acaricia
mientras contemplas
la inmensidad
y la belleza singular
que tiene la tierra
que llevo en mí.

Mi familia a mi lado
y la canción que suena
nos acompañaba
en viajes cuya magia
era recorrer sierras
donde rayar el sol.

sábado, 30 de junio de 2018

Mis recuerdos de Andalucía

Recuerdo aún esos catorce
que tenía cuando descubrí
las cosas que me dice a mí
la canción que ahora escucho.
La descubrí en aquel primer viaje
que hice a Andalucía con el colegio.
Y con Granada aún sin consolidarse
fue en Córdoba donde la conocí.

Recuerdo ahora que, entonces,
solo quería agradecerle tanto
a tantas personas que, sin embargo,
no tanto habían hecho por mí.
Pero eran tiempos más sencillos:
yo ni siquiera era aún poeta.
Yo vivía jugando y leyendo libros
y me juntaba con gente de vez en cuando.

Pero en aquellos días, no se si fue
el calor que envuelve a Andalucía
o aquellas absolutas maravillas
que descubrí en aquel viaje;
pero me sentía feliz e integrado
y, pese a revuelos de última hora,
me sentía perfectamente acompañado
y en la más perfecta armonía.

En Mijas aún sigo recordando
lo bonito que se ve el mar a lo lejos.
En Ronda parecía que el cielo
estaba en mis manos con esas vistas.
En Marbella tengo varios recuerdos
de diversión sin precedente,
en Torremolinos tuve la suerte
y en Granada quedé perplejo.

Como dije, la vida antes era
tan sencilla que hasta hechizaba.
Pero la juventud es una baza
que solo se juega una vez.
Andalucía sigue donde siempre,
abrazada por su calor y su arte,
y estas historias, sin duda tan amables,
en mi mente quedarán siempre guardadas.

Noches del verano eterno

Noches de verano eterno,
noches de pensar demasiado
y de más bien poco dormir.
Noches de echar de menos
a aquellos que iba dejando
atrás en el camino de vivir.

Tardes de estar enamorado
de la vida, de los días presentes
y de un futuro que sería
peor de lo que hube esperado.
Pero antes, sin precedentes,
solo ilusión en mí cabía.

Ganas de comerme el mundo
y de revolucionarlo con canciones
enérgicas y poemas felices
días en los que jamás hubo
hueco para las desilusiones
solo para disfrutar siendo libre.

Noches de música, de poesía,
de risas en bellas conversaciones.
Noches de exprimir cada segundo,
noches que se comían a los días
y en las que se ignoraban preocupaciones
de todo lo referente al futuro.

Noches que, año tras año,
son más escasas y menos intensas.
Por un lado por las compañías
con las que no coincido en tener un rato,
y por otro es la somnolencia
que tengo siempre al final del día.

Y, pese a carecer de tiempo libre,
y tener tan pocos sueños
pero tantas ganas de soñar,
por las noches aún persisten
de ese verano muchos recuerdos
que jamás podré olvidar.

La vida antes era más simple
y el sonreír no era problema.
Pero ahora todo es complicado:
pasan los días, el tormento sigue.
Y lo único que a veces me consuela
es recordar aquellas noches de verano.

martes, 12 de junio de 2018

Leyendas del Sanbuena, Héroes del San Viator

Todo comenzó con Alberto,
él era mi gran amigo en la escuela.
Éramos Watson y Sherlock,
era mi compañía perfecta
y, junto con Julia e Inés,
grandes amigos eran los tres.

También por entonces
tenía a dos Carlos, a Daniel,
a Rodrigo y a Jorge
nos llevábamos muy bien,
pese a que hubiera días
que tuviéramos riñas.

Pasaron los años sin tregua,
yo era un niño huracán
cuando conocí a Bea,
una persona muy especial,
llena de magia y arte
en sus cuerdas vocales.

Después llegó Raquel,
con ese aire jocoso
con el que siempre sabe
quitarle peso a todo.
Leal como pocas, siempre
supo como protegerme.

Mi universo se tambaleaba,
mientras personas salían
a la par que otras entraban:
Adrían, Yolanda, María,
Eva, Carla, Lucas, Andrea.
Todos refugio frente a las tormentas.

Y cayó todo mi mundo,
para llegar al San Viator,
y de mi pasado oscuro
surgió un salvador:
Santiago, un gran abrigo
y sempiterno amigo.

En las tierras de Querbes,
conocí la primera a Paloma
en su estado de siempre:
con más libro que persona,
pero con más amabilidad
de la que quería mostrar.

Luego conocí a Cristina,
con esa tonta timidez
que entonces yo tenía.
Pero ella era y es
dulzura concentrada
en una sonrisa anacarada.

Conocí tanta gente buena
en esa clase de primero C,
A las mañanas Andrea
con su voz siempre daba pie.
Tanta gente, como Javier,
Nerea, Natalia y Andrés.

Conocí a más gente,
como a mi querida Amparo,
que me dio suerte,
y también Alex y Nacho,
los eternos Daniel y Patricia,
a Miriam, a Sandra y a Alicia.

Éramos un grupo con fuerza
y lleno de gente excepcional:
también estaba Almudena,
Caterina y, como plato final,
el bueno de Peregrín,
cuya barba parecía no tener fin.

Gente muy buena conocí
en esas cuatro paredes,
pero también conseguí
compañías indelebles
en otras partes del planeta,
personas que marcan una era.

Llegó Álvaro y Rubén,
volvió Alberto y vino David
y, pese a tanto remover,
seguimos siendo así:
unos chicos de barrio
que juntos pasan buenos ratos.

Y en estos años que necesitaba,
adquirir tanta pericia,
conocí la locura personificada
que es la pequeña Alicia.
Y conocí a las amebas y a Clara,
destello del día en la noche más larga.

Se acabó el San Viator y llené
la mochila de nombres y experiencias.
A algunas personas no he vuelto a ver,
pero siempre quedan las vivencias.
Y, aunque ahora acabo otra era,
eso queda para otro poema.

Y quizás, algunos de aquellos
que tanto destacan en este poema;
quedaran en otros en puestos
insignificantes y viceversa.
Y es que los que siguen conmigo,
saben de sobra que estoy agradecido.

Acabo este poema exhausto
entre tantos nombres y recuerdos
y ciertamente preocupado
por no poder contar todo sobre ellos.
Pese a todo, a mis amigos gracias mil
por estar, o haber estado, alguna vez junto a mí.

lunes, 11 de junio de 2018

Efecto mariposa

Noches de verano e insomnio
sin ninguna razón aparente.
Solo me quedaba esperar
que el sueño en mi mente
quedara para que otro
día quedara atrás.

Siempre intentaba esta noches
encontrarme conmigo
mediante canciones bellas.
Canciones que aún sigo,
escuchando en ocasiones
en las noches eternas.

Es curioso como un botón,
pulsado en el momento
y en el lugar adecuados,
puede crear sentimientos
e invitar a la reflexión
hasta en la oscuridad de mi cuarto.

Y quizás la mariposa
de aquella canción tan bonita
hablara de como cambiar
el mundo entero con la brisa
de nuestras alas cuando tocan
el cielo y su inmensidad.

Quizás le deba todo a aquellos
que me ayudaron como oruga
y a los que, en mi gran cambio,
me fortalecieron frente a las dudas
que tenía yo por el miedo
remanente de haber sido gusano.

Pero ahora toca vivir mis sueños
y seguir adelante en la vida,
sin miedos que puedan lastrar.
Ahora es el fin de la poesía,
pero en la vida solo comienzo
a batir mis alas para volar.

martes, 8 de mayo de 2018

Canciones de viaje

¿Recuerdas esos viajes en carretera
en los que cantábamos la misma canción?
Quizás te vengan cientos de momentos,
todos llenos de la mayor diversión.

Nuestra vida es un viaje en coche,
donde importa más el camino que la meta.
Donde las dos cosas que más importan
son la compañía y la música que suena.

A veces el camino es complicado,
la carretera se estrecha, nieva o llueve.
Y en la vida nunca hay gasolineras
para parar cuando menos puedes.

Pero nada importa si tienes claro
que el objetivo del viaje es divertirte
y cantar todas las canciones que puedas
al mismo tiempo que a la vida sonríes.

Y empezamos cantando "bajo presión"
y cantamos más tarde a Siniestro Total,
a los Hombres G y a todo lo que saliera
de aquel CD mix que nos hizo papá.

Y hoy, que te haces algo más mayor,
aunque sigas siendo para mí una cría,
no quiero alabarte, aunque sí agradecerte
y también quiero darte un consejo de vida.

Que podría recordar todos los viajes
o todos los momentos vividos juntos.
Pero hoy solo quiero recordarte
las cosas que importan en este mundo.

Gracias por tu ayuda en todos los momentos
que la pude necesitar más que respirar.
Gracias por alentarme a ser fuerte,
a quererme más y a no dejar de soñar.

Gracias por ser la que hace las felicitaciones
más sinceras y más hermosas siempre.
Gracias por sacarnos siempre una sonrisa
y por ser conmigo tan indulgente.

Que aún nos quedan muchas canciones
que cantar en este vida en la carretera.
Que espero tenerte muchos años más
para desearte más veces feliz cumpleaños, pequeña.

domingo, 22 de abril de 2018

Días en los que pensar toda la noche

Días últimos del San Viator,
detrás mía dos años perfectos,
llenos de sonrisas y cosas buenas.
Delante mía tenía la graduación,
tenía la selectividad y el que fuera
el único verano que me pareció eterno.

Días de mucho recordarnos
cómo fuimos y cómo somos ahora,
días de incertidumbre y esperanza.
Días de vernos aún sentados
en aquellos pupitres, nuestra casa,
viendo como el tiempo se agota.

Días de recordar los recreos
charlando en el intercambiador
mientras ahogábamos en risas
los problemas del futuro incierto,
que atormentaban algunos días
de aquel oasis de esplendor.

Días de recordar cada asignatura,
cada profesor y pensar lo cerca
que estábamos de marcharnos.
Pero nunca hubo atisbo de duda
a la hora de intentar pasarnos
los últimos días con fortaleza.

Con la satisfacción de aquel
que ha hecho un viaje y lo termina
y se da cuenta que es otro.
Nosotros tendríamos en el ayer
aquel colegio que nos dio todo
a aquel al que aún le hago poesías.

Por esos días de los que a veces añoro
la alegría, las risas y la complicidad
que encerramos entre nuestras voces
en aquellos días de cantar en el coro;
aún pienso en ellos a veces toda la noche
con una sonrisa de pura felicidad.

Gracias a vosotros, todos y a cada uno
de los que me regalasteis de vuestras vidas
un pedacito para que por siempre guardara.
Hace años os llamé los mejores del mundo
y aún no creo que me equivocara,
pues pensar en el Sanvi siempre me trae una sonrisa.

jueves, 19 de abril de 2018

Mi tiempo está aquí

Otra canción que suena en mi cabeza,
otra canción que me hace recordar
todos aquellos días de inocencia
que en esta canción supe guardar.

El proceder, aunque parece sencillo,
es misterioso y poco habitual.
Esa era mi forma de ser niño
y la forma en la que solía soñar.

Me levantaba como cada mañana,
de la cama y, tras el desayuno,
iba al colegio buscando andanzas
viviendo el presente en el futuro.

Entonces me sumergía de nuevo
en el mundo de mis fantasías,
ese mundo que ahora reino
con magia y bellas poesías.

Ese mundo antes era un refugio,
pero seguía siendo pura magia.
Era más de allí que de este mundo,
era allí donde siempre ganaba.

Y seguía la melodía conmigo
viajando entre portales
y usando distintos hechizos
para los tan distintos lugares.

La melodía acaba y yo vuelvo
al mundo real con sus historias
salgo por la puerta del colegio
y la inventiva se me agota.

Que antes temía el pasar del tiempo
teniendo toda la vida por delante.
Y ahora temo el futuro incierto
pues el pasado dejó de ser estable.

Que lejos quedan los bellos días
de verano en los que era tan feliz,
mas seguiré con mi mejor sonrisa
afirmando que mi tiempo está aquí.

lunes, 9 de abril de 2018

Seguir adelante

Hoy recuerdo a esas personas
que conozco de toda la vida.
Hoy recuerdo nuestra fecha:
mes diciembre, día treinta
que, no es fecha pues fija
no es, pero tampoco importa.

Hoy recuerdo una noche
que estaba con ellos en el río.
Y parece que allí entera
mi vida se sucede si piensas
en la de momentos bonitos
vividos que el río acoge.

Aquella noche, uno de los míos,
filósofo de pura vocación,
me habló de belleza y arte.
Y francamente emocionarme
consiguió con esta canción
que suena mientras escribo.

Y desde entonces en trance
entro al escuchar la melodía:
vuelvo a esa noche estrellada,
aquella noche quizás idealizada
pero que recarga mi sonrisa
y me ayuda a seguir adelante.

jueves, 5 de abril de 2018

Su nombre

Hace un tiempo fui al cine
con gente muy encantadora
a ver una película de anime
que abrió mi mente a nuevas cosas.

Quizás fue la música que sigo
escuchando en estos momentos,
quizás fue el mensaje más bonito
que escuchaba hacía mucho tiempo.

Que ver esa película fue tan especial,
que repetí la experiencia con la ninfa
y a ella incluso la supo marcar,
pues era más bella que todas mis poesías.

Y quizás tengan razón en que el amor
es más fuerte que todo lo demás.
Quizás deba seguir a la quinta dimensión
para ver si pensó para mí algo más.

Que mi ninfa y yo aún tenemos
muchas historias que vivir juntos,
recorriendo los arcoiris más bellos
que llegan a cualquier confín del mundo.

Que al salir del cine, supe sin dudar
que ella sería mi objetivo eterno,
aquella luz de cada despertar,
y su nombre la clave de mis sueños.

Por eso agradezco acordarme aún
de la gran Tokio y aquel pueblecito,
pues me enseñaron que, si estás tú,
toda felicidad habré conseguido.

domingo, 25 de marzo de 2018

Un plan simple y loco

Era una noche como esta en la que
descubrí la canción que me ayuda
ahora a escribir este poema
que es nostalgia de la más pura.

Yo estaba solo, tirado en la cama
escuchando esta canción y lejos
de entender qué quería decirme
esas letras que ahora comprendo.

Pero yo estaba en la soledad
y solo pensaba en esta mi vida:
en todas las piedras del camino,
y como hacia adelante aún seguía.

Y en ese momento, donde tenía
todo el tiempo y toda la fuerza
y habiendo solo baches pequeños,
me dije que aún quedaba guerra.

Y ahora que miro atrás y veo
aquellos baches tan irrisorios,
y que el futuro se presenta incierto,
me acuerdo de dicha frases de oro.

"Que hemos librado muchas batallas,
pero que aún nos quedan muchas más
por delante para librarlas, así que
seguiremos luchando hasta el final".

Que quizás ahora sea un adulto
errado por una locura de plan.
Pero quizás los planes más simples
sean esas locuras que se hagan realidad.

viernes, 23 de marzo de 2018

La pentafuerza

Quizás estos días sean de recordar
cosas que hace mucho pasaron,
pero que me llegaron a marcar
y que me hacen ser quien soy.

Nací siendo platónico y dualista,
enamorado del mundo y con dos
formas de amar toda forma de vida:
amando cosas y las ideas originarias.
Me enamoré de almas puras
y de objetos de belleza incomparable.
Encontré en ese amor la locura
del rechazo por aquellas realidades.

Y sentí entre tanto rechazo miedo
a que se pasaran mis días
sin encontrar alguien perfecto
para albergar mi gran amor,
y comencé una batalla contra el tiempo,
y comencé a luchar con ahínco,
y encontré algo que guardaba dentro:
la pasión, la ira, un volcán en erupción.

Éramos entonces cuatro, dos malos,
dos buenos, dos amantes del físico,
y dos que del intelecto eran magos,
y todos luchando contra los elementos.
Y seguí levantando los brazos
hacia los cielos como gesto
de que aún seguía luchando,
de que aún tenía fuerzas.

Y probé el fracaso y la victoria
y sentí la armonía mas grande
y superé la noche más ominosa
y entendí la gran verdad:
que los cuatro que antes era
eran solo uno con el poder
de guiar mi conciencia
según la propuesta ocasión.

El corazón de un gran hombre,
el alma de un hechicero,
la valentía del caballero más noble
y la ira de la noche más oscura.
Que yo era pasión, magia,
fuego inapagable, agua
que te cala y te arrastra,
y la fuerza de un trueno.

Y he seguido adelante mi camino
y sigo siendo aquel que una vez fui,
solo que ahora somos cinco
y ahora podemos contra todo.
Que quizás para poemas recordatorios,
este no sea el mejor comienzo,
pero, para dar sentido a mi pasado,
la pentafuerza es la mejor presentación.