me acordé que la vida se vive sin tormento.
De tanto estar tan ligado a tus sueños
me acordé de vivir
solo en este momento.
De tanto andar en mundos inciertos
viviendo de préstamo en mundos perfectos
te he escrito ya más de un millón de versos
y ya no soy como ayer
ahora sé lo que siento.
Me acordé de vivir.
De tanto balancearme en tu sonrisa
tengo restos de ella todos los días,
de todas las canciones compartidas
gané, sin querer,
lo mejor de mi vida.
De tanto tomar tus manos tan frías,
llené de frescura todas mis fantasías.
De tanto esperar, falseando poesías,
hoy me toca amar,
yo que antes sufría.
Me acordé de vivir.
De tanto correr por ganar tiempo al tiempo,
o intentando salvar pasados imperfectos,
de tanto luchar guerras que se perdieron
de repente te vi
y todo empezó de cero.
De tantas tardes compartiendo secretos,
de tantas comidas con postres perfectos,
de todas las veces que morí con tus besos,
ya no soy como ayer,
ahora sé lo que siento.
Porque gracias a ti,
me acordé de vivir.