Miro a la inmensidad desde el mirador
y no te encuentro en el horizonte;
y recuerdo de nuevo dónde te escondes,
que es en el fondo de mi corazón.
Caminé a ciegas lanzando flores y versos
a personas ingratas que no lo merecían;
ahora ya no importan esos días,
porque tú eres la esencia de mis sueños.
Quiero que seas las flores de mi jardín,
quiero mostrarte todos mis lugares,
quiero compartir contigo mil detalles
y mil momentos de amor feliz.
Pues me quitaste las vendas para poder verte,
me diste la mano para sentirte cerca,
me abrazaste para transmitirme toda tu fuerza,
y me quieres tanto como yo quise quererte.
El milagro que pensé que era imposible,
el sueño que nunca creí que se cumpliría,
la realidad que nunca pensé que viviría,
la persona por la que este poeta sonríe.
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