¡Cuánto deseé que llegara este momento!
¡Cuánto deseé poder ser feliz!
¡Cuanto deseé que, con un beso,
estuvieras por siempre junto a mí!
Tú, la música de mis poesías,
que me inspira y fortalece
yo, el verso de tus melodías;
¡qué suerte tengo de tenerte!
Ahora todas las musas son de arena
y el viento se las llevó cuando llegaste
pues eres mi musa verdadera
y lo único que quiero es amarte.
La mayor belleza que conocí,
una magnifica y hermosa perfección,
la cosa más bella que vi por Madrid,
la que hace que vuelva a creer en el amor.
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