En la tienda hippie
soñé que te volvería a encontrar
entre tantos bombachos y tripis
y una guitarra sin afinar.
Me miraste y me dijiste:
"La vida es chula".
Y veo que lo que me quisiste
se quemó como una de tus chustas.
Entonces comprendí
que mejor siguieras a tu rollo
que ya no soy el que fui
y que tu te fuiste como el humo de aquel porro.
En aquella tienda hippie
me vi más solo que la una
y sin completar el símil
de como que la vida es tan chula.
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