Las nubes volvieron a Madrid
y, aunque es viernes de enamorados,
en mis sueños no te he encontrado
y el cielo se vuelve más gris.
Solo una cosa buena
que en este mundo me motiva
y es ver tu bonita sonrisa,
que transforma y purifica mis ideas.
Eres mi calmante definitivo
mi más potente anestesia
dame, antes de que muera,
un beso fundido en el infinito.
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