Cierra los ojos con fuerza
y abre con ímpetu la mente,
y, si esta realmente se esfuerza,
llegarás a un mundo diferente.
Un mundo de magia y fantasía,
de cosas siempre imaginadas,
un mundo que escribo en mi poesía,
es el mundo de las hadas.
Todo funciona con comodidad,
como cuando éramos pequeños,
risas y magia de nuestros sueños,
que funcionan con suma facilidad.
Todo esto da imaginación,
potencia la creatividad,
y transforma con genialidad,
a quien sufre dicha visión.
La clave está en no crecer más,
y dejar la mente en chiquilladas,
que son la llave al mundo de las hadas,
que permanecerá por siempre jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario