Este poema va dedicado
a una persona peculiar
una chica muy singular
la hipócrita ya ha llegado.
Suelta quejas, suspiros y lloriqueos
mientras lo sobrelleva con normalidad
cosa que en muchos genera maldad
y que como una hipócrita la veo.
Sé que soy de la misma calaña
ya me pueden tachar de malvado
pero a mi buen fondo me ha tocado
mientras ella fastidia con saña.
Y sé que lo he dicho ya
pero me parece confortante
el ser tan redundante
para poderla criticar.
E ir todos tomando nota
os demolerá por los rincones
y, respecto a su lista de compasiones,
la de la hipócrita está bien rota.
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