¿Qué nos queda de nuestros sueños?
¿Qué nos queda de nuestras fantasías?
Si de la nada solo somos dueños
y la tortura de vivir se ve todos los días.
Seguimos luchando
por vivir y triunfar
para nuestro destino acabar
y morir descansando.
Nuestra vida pasa
y el tiempo apremia
y por más que es mala
la vida no nos premia.
Mientras tanto
yo seguiré aquí
cantando de vez en cuando
por las calles de Madrid.
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