Un nudo invade mi pecho
sabiendo que no estás
no sé el mal que he hecho
pero sé que no volverás.
Me he quedado aquí
en mi viejo rincón
viendo todo Madrid
con gran desolación.
Tu sonrisa era mi agrado
y recordarte es mi agravio
y ahora que te has marchado
solo está nuestro Cadillac solitario
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