En aquellos extraños días
se nos veía juntos a veces.
Pocas imposiciones tuvieron
resultados tan crueles.
resultados tan crueles.
La mano tendida acabó
alrededor de mi cuello.
alrededor de mi cuello.
La mano que antes estaba abierta
se cerró bajo mi entrecejo.
se cerró bajo mi entrecejo.
Desde entonces rompiste
caminos que iban de la mano.
Creías que te comerías el mundo
Pero ahora solo caes en picado.
Dime de que te sirvió
ser el rey de cuatro muros.
si de todos aquellos súbditos
ahora no te sigue ninguno.
ahora no te sigue ninguno.
En otros extraños días
la suerte me puso una corona.
la suerte me puso una corona.
Y con ella, gente que quiso seguirme
me sentí cubierto de gloria.
me sentí cubierto de gloria.
Los himnos antes eternos
se ensordecieron ante las disputas.
Las bocas que hablaban de para siempre,
hace años dijeron "Hasta nunca".
Tras varios tiras y aflojas,
Pocas cosas de esos días quedan:
Fotos y palabras ahora vacías
y sentimientos en forma de tormenta.
Dime de que me sirvió
ser el rey de cuatro muros,
si de todos aquellos fieles
ahora no me sigue ninguno.
Te venderán que te queda grandeza,
que aun puedes deslumbrar
mas el trono suele ser efímero:
tan pronto como subes, toca bajar.
Tu genio será sobrepasado,
tu bondad se verá consumida,
y la misma vida que un día salves
puede ser que sea tu misma ruina.
tu bondad se verá consumida,
y la misma vida que un día salves
puede ser que sea tu misma ruina.
Llora si quieres y patalea,
mas la vida nunca garantizó
que las compañías sean eternas
ni que no te partirán nunca el corazón.
mas la vida nunca garantizó
que las compañías sean eternas
ni que no te partirán nunca el corazón.
Por eso nunca te servirá
ser el rey de cuatro muros
Un día quizás tendrás mil amigos
y un día no te quedará ninguno.
ser el rey de cuatro muros
Un día quizás tendrás mil amigos
y un día no te quedará ninguno.
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