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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

viernes, 14 de febrero de 2025

Paradójica infinitud

De pequeño miraba siempre las estrellas
y pensaba en los confines del universo
y en cómo los exploraría.
Todo parecía tan grande y yo tan pequeño.
Sonaba tan emocionante...

Los años pasaron y el universo, 
en constante expansión,
se hizo demasiado inmenso.
La Tierra se hizo espacio suficiente,
cambié mi Apolo 20 por un Renault Megane
y los exoplanetas por la eterna fidelidad
de la Luna que jamás vi desde mi ventana,
pero que siempre estaba ahí.
'El mundo es un pañuelo" dicen y yo lo quise guardar en mi bolsillo.

Y los años pasan y el entendimiento
te hace reduccionista en términos de metas.
"Ya solo en Europa no me da la vida",
"Quizás toda España sea suficiente",
"Todo Madrid no suena tan mal".
Acabé diciendo con gran resignación
de conocer una ciudad al dedillo
y desconocerla en su cambiante naturaleza.

Y entonces te conocí a ti
y me sumergí en tus brazos
y me sentí pequeño en tu inmensidad
y tomé tu mano e hicimos de Madrid
un universo lleno de detalles
que se me pasaron por alto en mi frustración.
Tus besos fueron todo mi mundo,
tus lunares se volvieron mi firmamento
y tu luna y esos dos luceros
se hicieron mi centro de gravedad permanente
en el que orbitar la vida entera
en el que hacer hermosos poemas
de tu paradójica infinitud.

jueves, 6 de febrero de 2025

Cuartos

Tu cuarto.
Mi cuarto. 
Tu cuarto con mi primer regalo.
Mi cuarto con tu primer regalo.
Tu cuarto con decenas de regalos.
Mi cuarto con el mismo primero…

Nuestro cuarto.
Nuestro cuarto con nuestras cosas.
Los años pasan...
Mi cuarto con nuestras cosas y contigo.
Tu cuarto con nuestras cosas y conmigo.
Mi cuarto con nuestras cosas,
tu cuarto contigo.
Mi cuarto.
Tu cuarto, donde sea que esté,
con quien sea que estás.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Mis viejos poemas sobre ti

Repaso mis viejos poemas sobre ti.
Han pasado muchas vidas,
pero sigo recitándote
en salas medio llenas
donde solo cabes tú en mis pupilas.

Repaso verso a verso cada suspiro
en el que estallaba cada tarde
al soltar tu mano
hasta la cita siguiente.
Repaso, sintiendo calor en mis labios...

Me adoro en mi bendita inocencia,
pero desprecio la lisonja de tu recuerdo.
Vales demasiado
para vivir en ese lapso interapocalíptico
en el que comenzaron nuestros besos.

A cada año que pasa, la verdad eterna
vuelve a mí a decirme
que este será mi año,
que este será mí mejor libro
y que por fin entendí el amor.
Es mentira, pero sé al menos
que eres poesía viva
y que mis mejores versos
y los más sentidos te quieros
nunca me dejarán de brotar.

Repaso mis viejos poemas sobre ti:
me gustan cada día menos,
me gustas cada día mas.
Así que seguiré recitándote 
en salas medio llenas
donde solo quepas tú en mis pupilas.
Ojalá, con un poco de suerte, 
sea así toda la vida.

Figs

Me duermo en tu regazo
sentados bajo una higuera.
El sol de verano, una suave brisa
y tus manos danzando
por mí rostro mientras cantas.

El amor no tiene mucho de higo.
La madurez no trae dulzura al amor,
sino compromiso,
y muchas veces notas amargas.
Pero aquí estamos, sentados bajo la higuera
y me cantas una hermosa canción.

Dices que habla de pena y desamor,
pero oigo a duras penas la letra.
El brillo de tus ojos sintoniza al mundo
en un lenguaje de amor muy singular
del cual llevo años sin poder zafarme.

Los años pasan, los lugares cambian
y tú sigues invitando a mi cabeza
a apoyarse en tu regazo
mientras cantas esa canción de la higuera.
Esa canción que tan solo soñamos,
esa que no teníamos claro de qué iba,
esa que aún no memorizamos la letra
pero que compartiremos toda la vida.

domingo, 16 de junio de 2024

Por el amor y la gloria

Buscando aún mi sitio,
forjando aún mi identidad.
Los años me pesan menos
en decidir el camino a seguir.
Panaceica clarividencia,
veo entre la niebla de la duda
la quasi-ausencia discutible de cambio.

Sigo siendo el del discurso grandilocuente,
el mayor romántico posmoderno,
el cruzado muriendo en su última guardia,
el ultimo caballero renacentista
en su sacrificio final.
Un distraído enajenado 
solo algo atento cuando pretende
recitar poemas con el talento justo.

El disidente fariseo del caos,
el errático errante amigo ausente
que nunca puede dar más tiempo
pero que tampoco lo pedirá.
El nacionalista de dos naciones,
con dos escudos en su chaqueta:
versos de Lorca en una manga,
una cadena de ADN en la otra.

Mi hogar será la colina de los desamparados,
de aquellos que vivieron sin conocer alternativa.
No moriré en vida, pues siempre persistiré
en la eterna lucha por el amor y por la gloria.
Quiero la paz, pero estoy listo para la guerra
de noches eléctricas y mañanas de sosiego.
Con hermosa filosofía de todo lo aprendido,
sin perderme por el camino por un segundo,
mi sitio será ninguno y a la vez serán todos.
Siempre quedan infinitos al alcance de mis manos...

domingo, 5 de mayo de 2024

Amarremediación

Si el amor fuera un paisaje,
los besos serian flores,
los abrazos serían montañas
y las caricias delicadas, aves
que surcarían un cielo
del color de nuestros ojos.
Los nudos en el pecho
serían corrientes de agua
que fluyen entre nosotros,
dos montañas unidas por sus faldas.

Si el amor fuera un paisaje,
ciertas conductas serian veneno:
la codependencia, los celos,
los complejos de salvador
y los de sangre real.
Con falsa premisa de cariño
haríamos del paisaje
un romántico estercolero para Cupido.

Pero en todo lo que tiene vida,
así como en todos los paisajes,
hay un límite de veneno tolerable,
y lo mismo pasa en el amor.
Todos tenemos nuestros males,
que nos hacen pecar de ciertos vicios,
y casi todo es absolutamente razonable
siempre que sea consentido.
El problema es cuando llegan los charlatanes
para poner el ya tan trillado apelativo.

Sí, mucho es tóxico si se piensa.
Pero si puedes recoger la basura
y así sanar el bosque,
puedes también ofrecer tu ayuda
al paisaje de tu corazón enredado a otro.
Todo se puede hablar si calla el orgullo
en favor de la bondad.
Los ríos pueden volver a su cauce,
las flores pueden volver a brotar
y los corazones más dulces,
aunque heridos,
siempre se pueden amarremediar.

viernes, 9 de febrero de 2024

Tarde o temprano

Tarde o temprano, todos se marchan
y probablemente sea yo el problema.
Tarde o temprano, me faltan palabras
y al resto razones para quedarse a mi vera.
Tarde o temprano, más temprano que tarde,
vuelvo a abrazarme hasta conciliar el sueño,
pasando antes por el abismo recurrente
de que la muerte quizás hoy me encuentre dormido.

Siempre mirando mapas de otros,
tomando notas de sus caminos.
Pero siempre llego al dolor tormentoso
de ver los ojos amados de brillo vacíos.
Viviría de las risas, pero siempre se marchan
cuando alcanzan a ver toda mi tristeza
entonces las risas solo suenan dentro,
hirientes e inventadas.

Tengo el pecho lleno de abrazos que dar
y de inseguridades por las que no darlos.
Algunas vienen de labios que pude amar,
otras llevan conmigo demasiados años.
Y los años borran a los autores, mas las heridas
supuran cuando me siento distinto,
algo que tarde o temprano, 
más temprano que tarde,
acaba siempre por volver conmigo. 

domingo, 31 de diciembre de 2023

Las sonrisas del mundo bajo tu almohada

Bailamos más pegados de nuevo
antes de soltarnos por un tiempo.
Mundos acuáticos, mundos de rosa,
preguntas sobre la vida y la muerte,
besos frenéticos de última hora
con los que poder retenerte
aunque sea un minuto más.

Hablas de Dios siempre con duda
cuando tú eres quien me asegura
que existe algo hermoso más allá.
No habría otra manera para entender
que tenga a un ángel a quien amar
y al que, aun estando vivo, puedo ver
y sé que me ama de vuelta.

Intentas llevarte todas mis sonrisas 
y yo intento llevarme las lagrimillas
que la vida hizo que suelas invocar.
Te llevas canciones ya con dueño
te llevas lugares que supiste reinventar,
el papel protagonista en mis sueños
y en los futuros que deseo construir.

Nos decimos hasta luego
como con los que ya se fueron
y lo hacemos con la serenidad
de que aún nos quedan mañanas 
en las que de mí te aburrirás.
No lo olvides: iré a buscar tu alma
adonde sea que acabe al otro lado.

Me haces muy feliz, como si guardaras
las sonrisas del mundo en tu almohada
y las dieras a veces a quien más lo necesite.
Gracias por darle sentido a mis versos,
por blindarme hasta los días grises
con un puñado de abrazos y besos
y recordarme que soy muy afortunado.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Piscina, 5 am

Privación de oxígeno,
privación de sueño,
premisas bajo un horizonte de teselas
que reflejan sutiles la luz de la luna.
¿Qué hago nadando en la piscina 
a las cinco de la mañana?

El sol de la mañana acecha en el horizonte
a la espera de su momento.
Se nota el frío del invierno
en la interfase del agua con el cielo
en la que tengo atrapado mi cuerpo.
Llevo horas nadando en tormento,
buceando, disociando, luchando por respirar,
notando pequeños amagos en el pecho.

Me duelen los brazos, me duelen las piernas
me duele la vida mientras me abro paso.
Llevo quizás demasiados largos
en esta piscina sin sentido que es a veces la vida.
Busco tomar aire, pero vuelvo a hundir la cabeza,
a veces con consentimiento, a veces por imposición externa.

Vivo a merced de las corrientes,
por eso me gustan estas aguas estancas.
Aquí soy yo mismo, aunque a veces
eso implique decepciones
producto de autoremoverme las entrañas.
Un suave sueño me empieza a mecer,
matices sutiles de cafeína marchita,
melancolía, hipotermia y cicatrices varias
que dejarán de quemarme por dentro
cuando salga el sol de nuevo por la mañana.

Armonía helada, labios violáceos
y un picor en los ojos que desconozco
si es por el cloro o por tantas horas en vela.
Un descuido, cierro los ojos y suspiro
para encontrarme de nuevo en mi cama,
desnudo, helado y con las sábanas empapadas.
¿Fue acaso un sueño, o sin darme cuenta
acabé de nuevo en casa?
Sueños acuosos, pensamientos nihilistas,
una pérdida de fe en el progreso
una decepción sistemática en la poesía.

domingo, 17 de diciembre de 2023

Gloria me ha pegado sus anginas justicieras

No soy feliz, 
¿Pero estoy feliz?
La felicidad no puede ser como concepto,
es difícil asesorarla eternamente
y, de tenerla por siempre
perdería su sentido por completo.

No soy feliz.
¿Cómo serlo en un mundo
donde la maldad está a la orden del día?
Y eso sin contar la ironía y la hipocresía
de exigir lealtad y entrega sin darlas,
moralidad narcisista y emponzoñada.

No soy feliz a veces solo,
nunca soy feliz mal acompañado.
Pero estoy feliz muy a menudo
en aquellos refugios sin odio,
odio enmascarado de positivismo barato
y en psicología de la escuela de la vida.

Estoy feliz contigo,
besándonos sobre las arenas movedizas
de un mundo que vemos distinto
y que nos aterra más cada día,
quizás por la idea de que nuestros besos 
puedan tener ya los días contados.

No soy feliz,
pero soy feliz estando a tu lado.
Gracias por darme más sentido
que todos los dioses reales e imaginarios.
Gracias por ser cordura y delirio
cuando te enredan mis brazos,
cuando se juntan nuestros labios
y cuando te miro y siento 
que el mundo entero 
es mejor por tenerte a mi lado.

viernes, 8 de diciembre de 2023

Fábulas mortales

Nacemos tan solo para morir.
Nacemos, crecemos y morimos.
Nuestro breve paso en este infinito
universo deleble es una condena,
la de buscar incoherentemente un sentido,
que evite pasar noches en vela
y acabar empujados al suicidio.

Nacemos, crecemos, amamos y morimos.
Hacemos amigos, conocemos personas
que pasaron una eternidad sin dejar huella,
que se clavaron en tan solo un suspiro.
El tiempo es relativo a cómo lo usamos
y en las personas depende de cómo las amamos:
hay lazos de sangre anémicos y patéticos
y hay lazos casuales que tejen firmamentos 
a los que mirar las noches claras de verano.
Hay lazos que son aliento, abrigo, impulso,
salvavidas, coraza, sonrisas y amuleto.
Hay besos, abrazos, hay manos entrelazadas
y palabras que no deberían ser olvidadas,
aunque un día todo eso sea un polvo errante
que viaje por los rincones más singulares
de un universo al que pecamos de llamar nuestro.

Nacemos, crecemos, amamos, perdemos y morimos.
Una vez la muerte acecha, nunca perdonará,
aunque tenga siempre dos caras:
hay muertos que viven entre lágrimas
y otros entre gritos de pura rabia.
La vida nos enseña a amar, pero también 
a no hacerlo demasiado,
y también a culparnos de no hacerlo suficiente.
Acostumbrarse a perder es precedente
a entender que un día seremos
aquellos que han muerto,
pero también aquellos que mataremos
en nombre de dioses falsos y verdaderos
cuyas frases resuenan hasta el extremo
de sonar tan recalcitrante como estos versos.
Aunque ni esas palabras, ni las mías,
vayan a prevalecer en la gran imagen,
en el océano de estrellas tan gigante
en el que estamos realmente sin quererlo.

Nacemos y morimos.
Lo hacemos sin sentido ni consentimiento,
pero amar da libertad y coherencia.
Porque suena a que es la única manera
de que nuestro suspiro sea más duradero.
Te miro a los ojos, incluso en las fotos
y pienso en las lunas de aquel marzo
en las que comencé a tener claro 
que una vida contigo me iba a saber poco,
pero que moriría por ella encantado.
Que me iré de este mundo algún día 
y espero poder decirte lo genial que fue
pasar nuestro suspiro cogidos de las manos.

Nací y estoy camino de morirme,
aunque espero que sea grande mi trecho,
aunque luego mis pasos apenas puedan verse.
Hay mucho que hacer, mucho que descubrir,
mucho que aprender y mucho que amarse.
El final es inevitable, pero podemos hacer
que vivir también lo sea.
Mi fabula mortal, la tuya, la nuestra,
la de todos los que nos rodean
no debe ser una carga pesada,
tan solo hay que asumir que los mañanas
cada vez escasean más, aun no sabiendo cuanto,
y que amando, aún en un breve suspiro,
dejaremos un resplandeciente legado.

viernes, 24 de noviembre de 2023

Torres de ladrillo blancas

Más de veinte años en este lugar:
las calles donde una vez crecí.
Todos nos conocemos cada vez más,
nos conocemos cada vez menos
con tanta gente que viene y va.
Al que no enterraron, se jubiló
y se fue al pueblo en busca de paz
y nosotros, que crecimos aquí 
nos preguntamos si nos queremos ir.

El otro día vi a una vieja cara conocida
y me dijo lo mismo que otras muchas:
se mudaron ya a barrios adyacentes,
más acordes a salir en Tik Tok,
mientras la resistencia desfallece
con cada tienda que dice adiós
para dar paso a una nueva casa baja.
Zulo posmoderno, nido de cucarachas
a ochocientos euros al mes
como si fuéramos la puta Malasaña.
Nos miramos los jóvenes, angustiados
como si viéramos morir una galaxia,
sabiendo que no nos podemos quedar,
aunque quisiéramos quedarnos.

Casas de apuestas, opioides con diazepam,
falsas promesas de riqueza sencilla
en criptomonedas y perfiles de OnlyFans
que suplantaron al sueño de prosperidad
que guardaban los títulos universitarios.
Series de moda, bulos guerracivilistas,
contratos precarios encadenados encadenando
a vivir sin mirar mucho más lejos.
El tiempo vuela y la vida se nos pasa
sin muchos en los que dejamos recuerdo
pero con muchos a los que recordar
en enormes torres de ladrillo blancas
que cada día saben menos a libertad.

sábado, 18 de noviembre de 2023

Viajes reales e imaginarios

Quiero irme de viaje bien lejos.
Lejos del doctorado, de los problemas,
de los dilemas que la muerte pone en la mesa
de una familia en la que todos se cogen de la mano,
a la par que del cuello. 
Quiero sentir el viento en la cara,
tumbarme en un mar de flores silvestres amarillas,
mirar los cielos grises desde una ventana
leyendo mientras algún libro de poesía...
Lo que sea, pero lejos de aquí.

Quiero irme de viaje bien lejos.
Me lo repito para ver si me armo de valor,
pero también porque lo deseo de verdad.
Quiero escapar de las meriendas de reencuentros,
de la terapia barata, de la necedad de un traidor
que bien no me quiere y por eso me harta a llorar.
Quiero salir de los absurdos compromisos autoimpuestos,
sentirme bien conmigo mismo, mirar al cielo
y no pensar que mi muerte está cerca,
ni pensar qué estoy haciendo con mi vida
ni qué demonios haré en un futuro con ella,
ni si hice que este día valiera la pena.

Quiero irme de viaje bien lejos, pero contigo.
Lejos de tus apuntes, en cielos muchos más azules,
como los que soñamos las pocas veces que pudimos.
Muchas veces me percibes en escenas opulentas,
en lugares que ninguno hemos conocido,
pero te aseguro que solo te necesito.
Imagina, los dos en una cama, una canción tranquila,
nuestras manos entrelazadas, intercambiando cosquillas,
que vayan desde las mejillas hasta la espalda,
que propicien besos que sean mezcla imprecisa
del candor de la primera cita
y el calor de miles de días a nuestras espaldas.
Quiero ver el brillo de tu sonrisa,
intenso como una galaxia,
perderme en el universo de tus ojos, soñar despierto
y que no pensemos en el futuro incierto,
sino en el intento de que este momento jamás acabe
y que se nos clave tan dentro que sea indescriptible,
a la par que tan simple como acabo de contarte.

Quiero irme de viaje bien lejos.
Contigo.
En un mundo que no deja de sonar,
quiero que me liberes de todo el ruido.
Quiero sentirme otra vez pequeño,
ante una sensación tan inmensa y familiar
como ver el brillo de tus ojos
mientras siento el roce de tus dedos.

domingo, 12 de noviembre de 2023

Pecados capitales

Tanto tiempo sin tentarme a vivir en verso,
creía haberme fragmentado en partes.
Nunca hice esto por obtener talentos
pero no puedo evitar encontrarme
algo desorientado,
algo contrariado,
algo aturdido.
La sola conjetura de grandeza
me ha tenido meses sin poemas,
mientras muchos me pregunta por una novela
que no sé si en verdad conocen,
y que no creo que vaya a terminar.

Tengo los puños cerrados
para que no se me escapen cosas que siento
y que a más de uno le harían daño.
Tengo la boca abierta y divierto
y me divierto y me distraigo.
Trato de no pensar demasiado
en unos cuantos detalles intimidantes
de un futuro del que no puedo separarme
salvo perdiendo el calor en los labios;
cosa que no quiero,
y con la que no me apetece bromear.

Mis uñas se acortan, mis dientes se aprietan,
y las vueltas en la cama son la penitencia
a los pecados de mi arrogancia por logros fútiles,
de mi codicia por el reconocimiento,
de mi vanidad por llevar innecesario sufrimiento,
de mi envidia por comparativa con el resto
de mi lujuria insaciable por vivir nuevas experiencias
de mi gula ansiosa y primigenia.
Me aferro a brazos, labios y dedos,
me cubro inocente de pecados capitales
en los que, por no disonar de más en mis versos
dejé que me entrarán más de siete males.

martes, 8 de agosto de 2023

El perro del hortelano de mis entrañas

Estoy furioso contigo y no por todos los golpes bajos,
sino por tumbar mis altas expectativas
de que mi vida por fin sería
casi como siempre la había imaginado.
Quise que todo fuera de una manera, que nada cambiara
y sin embargo, todo cambió.

Estoy dolido del tormento de estos meses,
pero más aún de que me saques tanto de quicio,
de que me respetes tan poco y nunca consideres
que me pones siempre al borde del precipicio.
Estoy rabioso de contenerme en el golpe final,
apelando a todos los momentos juntos,
para que seas tú quien termine por atacar.

Estoy furioso de que no veas la bondad de mis actos
ni el defecto en los tuyos propios.
Me agota tu caótico dolor, con el que nos irradias,
con el que viertes falsos testimonios,
con el que acosas, acusas, maltratas, te maltratas
y con el que estás dispuesto a perder el juicio
o ir a uno por cada corazón en el que te hiciste un sitio.

Estoy furioso de ser un libro abierto para ti
y que siempre me generes tanta ira.
Pero estoy preocupado, pues te veo caminando
por sendas oscuras donde la luz parece no llegar.
Intento ayudarte, pero no te puedo salvar.
Intento entenderte, pero no soy capaz.
Intento apartarte, pero no me dejas en paz,
intento aconsejarte, pero no quieres escuchar.
Eres el perro del hortelano de mis entrañas,
la gata Flora jugueteando entre mis costillas.
Y yo no hablo con animales, pero no se me escapa
que se te deben hacer muy largos los días
ahora que tú tampoco con ellos hablas.

No te pido más disculpas, pues ya lo hice más que tú.
No quiero que te disculpes, tan solo que halles la luz
que te traiga de nuevo a una senda mejor.
Pon el nombre que quieras a lo que somos,
pero olvida que te tienda más la mano,
porque no quiero que me tires contigo al foso
como tantas veces ya has intentado.
Ojalá los tiempos cambien y todo sea tranquilo
y todos los versos ponzoñosos que te he escrito
sean solo un mal sueño que se hizo demasiado largo.

miércoles, 2 de agosto de 2023

Indómito

Limpiando mi habitación,
recuerdos desordenados junto a ella aparecen.
Los guardo con los demás, sabiendo
que al ordenarlos los desordeno,
al menos cronológicamente.
Pero no tiene importancia,
pues nada persiste, ni siquiera
si lo guardas en fundas plastificadas.

Nos aferramos a la vida
por los recuerdos que vamos creando
sin saber que a veces son ancla
y que a cada avance más arrastran,
pues más vamos cargando. 
Pero no tiene importancia,
nada persiste, ni siquiera
en las memorias que dicen no olvidar nada.

Nos aferramos a besos
cuyo carmín hace mucho limpiamos,
a días de gloria cuyo aliento
obra ahora en favor al tormento
y no a la felicidad.
Nos aferramos a la creencia
de que nunca jamás moriremos
o que, al menos, jamás seremos olvidados
sabiendo, aún sin quererlo que estamos
condenados a la nada.
Pero no tiene importancia,
porque esta no es razón alguna
para darlo todo cada mañana.

Hay algo más grande
que las guerras y la miseria en este mundo:
La bondad resiliente, las risas inocentes,
los ojos en el futuro y el deseo consciente
de hacerlo mejor que en el pasado.
Puede que no importe,
pero no es excusa para rendirse
ni para ceder ante los golpes. 

Hay algo indómito en los corazones:
gritos de todos los que nos precedieron,
una chispa dentro de nuestros puños
que nos alumbra en momentos oscuros
y nos hace avanzar.
Hagamos que siempre importe
y que sea lo único que quepa
en todos nuestros corazones.

Todos buscan contar su historia
en sueños grandes de fama y riqueza.
Pero no olvidéis que el mayor tesoro
es el de querernos los unos a los otros
y que ya estáis en marcha
escribiendo vuestra importancia
en corazones indómitos como el vuestro,
resistiendo en cada inédita mañana.

lunes, 24 de julio de 2023

Todavía no he encontrado aún lo que estoy buscando

Nueve años, cuatrocientos poemas,
un sentimiento acallado para no ser
extremadamente sentimentalista,
y una canción que se siente nueva
aunque hace años que se repita
en cientos de voces inconexas
en busca de alivio.

He formulado preguntas en verso
que dos musas jamás me respondieron
y que, a base de viajes imaginarios,
he sabido contestar yo mismo.
He ganado amigos y he perdido otros
y, entre cada cielo y cada infierno,
ha habido curiosos purgatorios 
con los que he escrito algunos libros.

Le he cogido miedo a la muerte,
sobre todo a aquella silenciosa
en la que mi partida no le importe a nadie.
Pero le he perdido miedo a la mediocridad:
mi futuro no pasa por ser excelente,
sino por derrochar amor y arte
en un mundo que se estremece
entre credos que solo se defienden
con la boca pequeña y mucha hipocresía.

Tanto que aprender, tanto que vivir,
tanto por lo que perder el tiempo
y no pensar si me estoy quedando atrás.
Seguimos adelante, sin saber qué buscar
pero sabiendo que aún no lo he encontrado,
y sintiéndome extremadamente afortunado
porque así sea en realidad.
Porque significa que la vida es aún un misterio
que estoy felizmente pendiente de desentrañar.

miércoles, 12 de julio de 2023

Velo sagrado

Las palabras pueden ser cura y veneno,
aunque las mías solo sean lo primero.
Las personas son espada y escudo
y para ti siempre seré lo segundo.
No me necesitas, lo sé, pero creo
que te sobra parte de lo malo del mundo.

Me estoy delatando en este poema,
aunque no sé si quiero que me leas.
Quiero ser sincero, pero no soy capaz.
Quizás porque, por deformacion espiritual,
digo el pecado y no quién peca,
pues bastante duele saber solo la mitad.

Las palabras que nunca se piden 
suelen ser las que más persisten
cuando te odias mucho a ti mismo.
Tú ya tienes demasiado contigo
para oír lo que otros a veces te dicen
y que escucho yo como castigo.

Palabras que envenenan, que queman,
palabras que paralizan y que hielan,
palabras que, cuando me voy a dormir,
me hacen dar vueltas en un sinfín
de pensamientos que se enfrentan.
Pensamientos que solo hablan de ti.

Palabras malas, pero palabras al final.
Hace tiempo que supe dejar hablar
solo a lo que haces estando solos.
No por nada eres mi pequeño tesoro,
y muchos no lo jamás lo entenderán,
aunque lo vieran con sus propios ojos.

Te quiero, por eso siempre mantengo
un velo sagrado alrededor nuestro.
Un escudo que te salve de la malicia
de aquellos que me amargan la vida
con consejos que no les pidieron
y que repitieron con alevosía.

Te quiero, y espero que perdones
este hechizo que oculta traiciones.
Siempre hablas de no compartir cargas,
así que esta no pesará en tu espalda.
Pesará en la mía, llena de cortes
de lenguas viperinas y afiladas.

martes, 4 de julio de 2023

Autodesprecio, Fernando Alonso y Taylor Swift

Este finde corre el Nano,
aunque dudo que vaya a verlo,
pero los memes y el aferrarme al pasado 
de alguna forma me ponen contento. 
De nuevo en el gimnasio,
intermitente es el progreso
e inseguro me debato
sobre mi sueño betañeno,
pensando que me hace resistir.
Me pongo a Melendi un rato
y no puedo evitar sonreír
recordando carreras de antaño.

Viajes largos en el metro, 
música de fondo para escribir
¿Superaré en algún momento a Taylor Swift?
Con tantos discos constantes
siempre me manda estímulos,
siempre hace sentir ridículo
mi ritmo de escritura tan trepidante.
Un día raro en el trabajo,
mi sueño se sigue apagando,
pero me aferro con uñas y dientes
a seguir luchando aún sin entender
qué me mantiene aún en pie.

Luchadores natos, 
la fuerza de las segundas venidas.
Estar en las profundidades de la tierra
y subir de nuevo hasta la cima.
Odio tanta autocompasión que no merezco,
me odio si me miro demasiado al espejo
y me odio con mis excusas repetidas.
Hoy vamos al trabajo, después al gimnasio
y daremos todo como si mañana vivir
dependiera totalmente de lo que haga hoy.
No es perfecto, pero parece servir
ser una carcasa puramente alimentada
por autodesprecio, Fernando Alonso y Taylor Swift.

domingo, 2 de julio de 2023

En marcha

Un día mas en la rutina del tren,
un día mas cruzando Madrid,
un día mas pensando en vivir
la rutina que tanto deseé.

Me veo bien, me siento genial,
tantas cosas nuevas cada día
que llamar a esta vida rutina
se siente un tanto demencial.

Voces digitales me repiten
que apunte a lo que más deseo.
Estoy en marcha y mis sueños
se acercan pese a resistirse.

Piso con fuerza a cada paso,
música serena en mis oídos.
Vivo en una explosión de brillo
sin miedo al futuro ni al pasado.

Pues me escribo a cada acción
y me describo en cada pensamiento.
Mochila atrás, delante el mundo entero,
nuevo día con su nueva canción. 

Nubes grises siempre presentes,
la muerte y lo desconocido en guardia,
mas ya no enturbiaran mas mi alma.
Sigo en marcha, sigo consciente
de que, si me gasto mis mañanas,
será de la mejor forma posible
y que moriré con las uñas clavadas
al sueño inalcanzable de ser felices.