Duele ver la ironía del destino,
una semana sin vosotros ya es melancolía,
y es que ahora la vida tiene menos sentido,
y recuerdo cómo apenas hace una semana sonreía.
¿Cómo no echaros de menos de verdad?
Sois parte mía, sois unas personas buenas,
científicos y bohemios como yo, mis mecenas
aquellos que despuntáis en genialidad.
Porque nos dijeron que podíamos cambiar el mundo,
y allí era todo ideal, todo era fácil y placentero,
pero al volver vino el inesperado y duro disgusto,
de que este trabajo es largo y complejo.
Yo sé que con esfuerzo lo lograremos,
todos juntos o cada uno por su cuenta,
sé que alcanzaremos nuestros sueños,
¡viva el equipo veinte!¡Vivan las amebas!
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