Da igual lo que me digan los demás,
que, si tú me dices ven, te seguiré
por ti todo lo que haga falta haré
no hace falta que digas nada más.
Eres la cura de mis males mayores,
eres mi correcta filosofía,
eres la musa de mi poesía,
la que me alumbra en mis días peores.
No tengo mucho más que añadir,
salvo pedirte que estés a mi lado,
que no dejes a este poeta enamorado,
que por ti y sin ti se pueda morir.
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