Mi gato se llama Guantes,
ya no es como era antes,
pero no quiero que lo espantes,
con miradas desafiantes.
La pieza más bella de mi jardín,
es una flor que huele a calcetín,
y en mi acuario tengo un delfín,
que se parece a mi amigo Serafín.
La pata de la silla está rota,
y en mi baraja española falta la sota,
por eso me he ido a bailar una jota,
mientras dejo una pelota que bota.
Los días ya no son tan aburridos,
viendo monos por la fiesta poseídos,
son los mejores días jamás vividos,
en nuestro jardín de sueños perdidos.
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