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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

martes, 22 de junio de 2021

Sobre las nubes

Sereno espero las noches más cortas.
Sabiendo que me esperan pocas sombras
que me impidan no soñar contigo,
que me impidan quedarme dormido.
Mi mano vacía de pronto se llena...
Se llena de ti pese a tu ausencia
y sé que dormiré feliz esperando
que el día de mañana sea a tu lado.

Han pasado ya muchas noches,
pero sigues sabiendo qué botones
de mi enrevesada cabeza tocar
para que no se exceda en pensar.
Cada día más me doy cuenta
que eres la mejor compañera
ya sea cuando mi ojos se inundan
o cuando las risas abundan.

Y quedan aún miles de auroras,
cientos de miles de días y de horas
que quiero que vivamos juntos.
No importa el desafío, pues ninguno
será demasiado para que no lo superemos.
Hace dos años que tocamos el cielo,
y desde entonces tenemos la costumbre
de vivir enamorados sobre las nubes.

domingo, 13 de junio de 2021

Ciclo de vida

Siempre en las manos incorrectas,
soñaba con ser un héroe y salvar vidas
cuando era incapaz de no poner la mía
a salvo de las más crueles tormentas. 
Compañías pasajeras,
compañías utilitaristas
y compañías de emergencia 
que siempre permanecían 
hasta que un día desaparecieron.
Recuerdo decir que amigos verdaderos
había solo tres,
pero claramente me equivoqué.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
Tan pronto como llega la calma 
la ves escaparse por tu ventana.

Bailando torpemente mi mágico danzar,
caí en nuevas manos un tanto distintas.
Recordaba esa frase de mi familia:
"Quien bien te quiere, bien te hará llorar".
Me cubrí las espaldas
con las uñas más afiladas
y las manos más delicadas. 
Pero nunca me quise lo suficiente 
como para que esto fuese
un modelo correcto para seguir.
No dejaba de ver crecer Madrid:
nuevas personas, nuevas combinaciones,
Fotos llenas de buenas intenciones,
que no vaticinaron las futuras traiciones,
ni todas las noches 
que me fui a la cama llorando,
que me fui a la cama odiando
cada aspecto de mí que percibía,
cada error que cometí en la vida.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
En algún momento se toca fondo
y comienza un ascenso tedioso.

Poco a poco, mis malas decisiones 
se tornaron sin quererlo en buenas.
Algunas uñas largas se quiebran
y otras me libran de mis tentaciones
de aferrarme a pasados ponzoñosos.
Nuevas manos son mi apoyo
y son medicina ante el pesar 
que otros dejaron para la posteridad 
en noches en las que no tengo sueño 
y sí los suficientes tormentos
para saber que tendré pesadillas.
Buenas Compañías,
buenas intenciones,
buenos días que viví entre algodones;
casi como si la vida me quisiera
dar un poquito de tregua
y un respiro antes de la próxima tormenta.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
La plenitud nunca dura para siempre
y, por más que la quieras, se desvanece.

De pronto, el mañana huele a tristeza.
No hay puentes ni islas que unir.
Hay un extraño vacío que me hace sentir
como si estos diez años jamás hubieran
pasado en absoluto.
Soy el que sobra en los grupos:
el tercero de una mesa de dos,
el quinto en una mesa de cuatro.
Tres son multitud, eso ya lo sé yo;
pero con lo de "No hay quinto malo",
en eso se equivocaron.

De pronto me veo con viejas teorías,
creyendo solo en tres amigas, 
con ganas de perderme en  calles y callejones,
ganas de encerrarme en mis pasiones 
y no en mis tormentos.
Pero díez años pasan factura:
Madrid se me queda ya pequeño,
tengo ya muy pocos sueños 
y me pesa tanto a veces la amargura
que sencillamente no puedo 
visualizar nada más. 
Este extraño ciclo vuelve a empezar 
y dejo verdaderamente atrás
la más alocada y perfecta
década que pude desear.
Tuve tanto por lo que soñar 
y poco de todo aquello queda,
salvo la extraña certeza
de que el sol sigue saliendo
y que mi corazón sigue latiendo
y que eso es lo único que importa.
Adiós al rosa en mis historias,
adiós a las fotos de toda una vida,
adiós a toda aquella poesía
que un día puse en amigos del alma,
en amores de mi vida
y que ahora son recuerdos que se marchitan
rumbo a no ser nada...

domingo, 30 de mayo de 2021

Rey de cuatro muros

En aquellos extraños días
se nos veía juntos a veces.
Pocas imposiciones tuvieron
resultados tan crueles.

La mano tendida acabó 
alrededor de mi cuello.
La mano que antes estaba abierta
se cerró bajo mi entrecejo.

Desde entonces rompiste
caminos que iban de la mano.
Creías que te comerías el mundo 
Pero ahora solo caes en picado. 

Dime de que te sirvió 
ser el rey de cuatro muros.
si de todos aquellos súbditos
ahora no te sigue ninguno.

En otros extraños días
la suerte me puso una corona.
Y con ella, gente que quiso seguirme
me sentí cubierto de gloria.

Los himnos antes eternos
se ensordecieron ante las disputas. 
Las bocas que hablaban de para siempre,
hace años dijeron "Hasta nunca".

Tras varios tiras y aflojas, 
Pocas cosas de esos días quedan:
Fotos y palabras ahora vacías 
y sentimientos en forma de tormenta.

Dime de que me sirvió 
ser el rey de cuatro muros,
si de todos aquellos fieles 
ahora no me sigue ninguno.

Te venderán que te queda grandeza,
que aun puedes deslumbrar
mas el trono suele ser efímero:
tan pronto como subes, toca bajar.

Tu genio será sobrepasado,
tu bondad se verá consumida, 
y la misma vida que un día salves
puede ser que sea tu misma ruina.

Llora si quieres y patalea,
mas la vida nunca garantizó 
que las compañías sean eternas
ni que no te partirán nunca el corazón.

Por eso nunca te servirá 
ser el rey de cuatro muros
Un día quizás tendrás mil amigos
y un día no te quedará ninguno.

lunes, 24 de mayo de 2021

Trigonometría emocional

Si te expulso,
si te aparto,
espero que se te haga corto
el mal trago.
Al final siempre pagan justos
por pecadores
y nuestras espadas de Damocles
son armas de doble filo
condenados a extraños destinos.

Tres siempre fueron multitud,
pero es peor la acritud
con la que las cosas suceden
a veces casi sin darnos cuenta.
No tentare más a la suerte
y romperé el eslabón de la cadena
que sea el más débil.
La pena me hará más fuerte,
quizás porque no quede alternativa,
pero mejor perder una guerra
que luchar una batalla eterna
en la que siempre seré una causa perdida. 

Y llevo ya días enfadado y no dejo de pensar
en el asco que me produce todo esto
y la rabia que me da no poderlo parar.
Malditas historias de estúpidos celos,
maldita la estupidez de los necios,
maldita trigonometría emocional.