Los grandes descubrimientos ya se hicieron
y los grandes himnos ya fueron escritos.
A veces tan solo sueño
a alcanzar alguno de ellos
porque hace tiempo que considero
que ya no aspiro
a conseguirlos yo mismo.
Hay grandes abrazos que ya se dieron
y que nunca más sabrán igual.
Los versos que una vez fueron
poco a poco se desvanecerán
en ríos de olvido perpetuo
que se pierden en un extraño mar
de nada, más nada y nada más.
Los besos, las historias absurdas,
las noches llenas de preguntas,
de sueños y de confesiones,
de risas y de meditaciones
son cada vez menos
y queda cada vez menos
para que no quede ninguna
para que no quede luna
bajo la que conversar
ni mañana en el que continuar.
Cada vez queda menos
para que una mañana
tan solo nos quede nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario