Encerrado en cuatro paredes,
añoro los días de verano,
días que eran felices,
días que caminaba a tu lado.
Recuerdo los días que pasamos
sumergidos en la naturaleza,
y recuerdo que siempre reías
cada vez que me tenías cerca.
Recuerdo que siempre escribía
buscando ese toque sombrío
mas recuerdo que las luces
se hicieron al estar contigo.
Las mañanas de alegría,
las tardes de sorpresas
y las noches de pasión
fueron eso por tenerte a mi vera.
Mil sonrisas, una ciudad
y dos corazones doloridos
que buscaban en el otro
encontrar un poco de alivio.
Suplicios, llantos y dolor
son las cosas que hoy me acechan;
yo solo quiero darte un beso
y deseo que esos días vuelvan.
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