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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

martes, 10 de mayo de 2022

Como un disco rayado

Como un disco rayado,
como una canción en bucle,
como cuando no quedan luces
y todos los gatos parecen pardos
y todos los pensamientos son niebla
en las noches de luna nueva.

Me atrapo en extrañas armonías
de corte espacio temporal.
La vida es a veces más reverberar
las mismas viejas melodías
que buscar a la desesperada
un clímax que crees que se te escapa.

Porque nacer es una canción a capella,
la infancia es un bajo y una batería,
la adolescencia una guitarra de doce cuerdas
y un largo camino hacia una sinfonía
adulta en la que el mayor acorde
sea a veces una sucesión de menores.

Y mientras mi sinfonía prosigue
su épica primera y última actuación,
cada vez veo más que ya no soy yo
la clave para entender todos los matices
que encierra la que antes era mía
y ahora es nuestra hermosa sinfonía.

domingo, 27 de marzo de 2022

Canción de amor interapocalíptica

Ahora que todo está del revés,
es llegar a tus brazos la esperanza
de que todo vaya a ir bien.
La pandemia no nos hizo mejores,
las modas de variantes pasadas
se repiten con la mismas conclusiones.
Pero no importa el desabastecimiento,
y aunque falten leche, aceite o huevos;
siguen siendo tus "te quiero"
el bien mas preciado que anhelo
y que deseo que sea imperecedero.

¿Quién sabe qué más trucos guarda
el coronavirus en la manga?
¿Quién sabe quién nos robará
el mes de abril en esta ocasión?
Si bien Putin llega hasta León,
o si por fin se ve de verdad
el mar desde los bancos de Madrid;
lo mejor que puedo hacer es seguir
el camino que me lleve a tu lado,
a las tardes bajo el naranjo,
a los mundos sin mascarilla,
o a aquellos con jardines
llenos de flores silvestres amarillas
bajo un cielo de colores imposibles.

Y da igual una bomba nuclear
o si a España le da por reinstaurar 
el fascismo en el gobierno. 
No me importa si la vida quiere
servirnos guarnición de sufrimiento:
nos la comeremos con una ración de besos,
tirando los dados de nuevo
y buscando ese viejo siete
que antes era tan habitual.

La semana pasa
y yo solo pienso en volver a verte
Aunque a veces parezca 
que el mundo se va a acabar.
Porque en este mundo preapocalíptico,
postapocalíptico, interapocalíptico,
todo tiene cada vez menos sentido,
menos que quiero pasar contigo
todos los finales del mundo posibles,
sean donde sean y cuando sean.
Seguiré haciéndote poemas 
que te recuerden días felices
y que hagan los días más tristes
algo digno de recordar.
El fin del mundo puede esperar 
sino te tengo entre mis brazos,
pero si me encuentra a tu lado,
tengo seguro que lucharé
siempre por cinco minutos más
en los que pueda parecer
que la vida no ha hecho más que empezar.

jueves, 17 de marzo de 2022

22 horas en vela IV - Horas aún sin compensar

Ya despierto, pero sin la luz adecuada,
el sol me encontró pero yo a él no.
Mantengo una incombustible deflagración
y no queda fósforo ni madera.
Soy ceniza, soy la sombra de la cerilla
que aún vive con la cabeza inmersa
en un propósito que le costó la vida.

Pero yo sigo vivo, aunque vacío.
Y es que el fuego quemó las risas,
quemó las esperanzas y aquellos delirios
que hacían la vida un poco mejor;
dejando solo aquellos por los que vivo,
casi por no tener otra mejor opción. 

Estoy despierto pero, ¿a qué precio?
Sumo diez horas en todo el fin de semana
y las siete de hoy no están compensadas,
igual que diez mil matices negros 
no se ocultan tras un punto blanco.
La semana de nuevo se está acabando
y casi prefiero que así sea
porque, aunque me paso los días cansado,
los fines de semana comienzan
siempre con el pie equivocado.
Se sigue oyendo al fuego devorando
las cenizas de todo lo que arde.

Se acerca la primavera,
pero jamás pensé
que se sentiría una tan invernal
como se siente esta.
Parece que va a llover,
pero dentro de mí hace días
que no deja de diluviar.

22 horas en vela III - Cuando el sol me encuentre

Me muero de sueño 
y dudo que me quede mucho tiempo 
hasta que se cierren por completo
mis ojos y sean solo un recuerdo
todas las cosas que hoy sucedieron.
Estoy solo, pero estoy sereno:
se cierran mis ojos, me muero de sueño.
Creí que el sol me encontraría despierto,
al igual que ayer;
pero hoy me podrá ver
descansando entre versos incompletos...