-->
Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

viernes, 16 de marzo de 2018

Gabriel: cara A

Cuando eres niño y tienes
la vida entera por delante,
lo único que deseas
es un tener algo de suerte
para que tu vida sin problemas
sea más emocionante.

Cuando eres un niño, como yo
solo quieres hacer amigos
y vivir con alegría.
No quieres que la desilusión
desafine la bella melodía
de tus silbidos.

Pero lo que es seguro es que ningún
niño querrá nunca que alguien
lo asesine.
Muy pequeño es un ataúd
para toda la vida que transmite
alguien con tanto por hacer.

Y yo no creo que me lo mereciera,
y creo que no hice nada malo
para merecer esto.
Solo espero no dejar mucha pena,
pues siempre me gustó estar contento
y nunca quise hacer daño.

Y pido, en un último esfuerzo,
que mi caso nunca más suceda.
Que ninguna culpa
tienen los niños para estar muertos
por los actos de pura locura
que...

miércoles, 14 de marzo de 2018

Panegírico al hombre que miraba las estrellas

Hoy llueve, y quizás no es casualidad,
porque hoy tenemos razones de peso
para no estar alegres y no comernos
el mundo con nuestra seguridad.

Hoy me he levantado, con las mismas
perspectivas amables que siempre,
pero algo ha fallado en mi suerte
cuando empecé a oír las noticias.

Un hombre inteligente, uno bueno
había muerto tras la eterna lucha
con una enfermedad que tortura
a los que la sufren hasta verlos muertos.

Ese hombre bueno demostró
que los límites no existen para
seguir luchando en las malas.
¡Qué ejemplo de superación!

Los matemáticos hoy celebraban,
y el resto seguíamos la rutina.
Ahora todos paran por la noticia
de aquel hombre bueno que nos faltan.

Y que los físicos lo clasifiquen
como alguien de su campo de estudio
no es correcto, aunque justo,
pues él fue ejemplo para los que viven.

Hoy adiós y gracias decimos
al hombre que miraba las estrellas,
y espero que ahora esté con ellas.
Gracias por ser el ejemplo que seguimos.

sábado, 10 de marzo de 2018

Vidas (im)perfectas


¿Qué buscamos en la vida?
Fama, dinero, una posición,
tomar el sol en la piscina
del jardín de nuestra mansión.
Muchos arden en deseos
de ser el centro del mundo.
Y generar en otros tal recelo
que genere un daño profundo.
Muchos, pero no todos,
porque yo solo persigo
hacer mi tiempo valioso
en cada minuto vivido.

Que la grandeza de la vida
no se mide con la vara
de la sociedad tecnoadicta,
que vive menos que engaña.
Que las grandes cosas
no se comparten en las redes,
sino con las personas
que entonces estuviesen.
Y que nada es tan perfecto
como una vida llena
de momentos nuestros
que definan nuestra esencia.

Que nada suceda en balde,
que todo tenga algún sentido
y, que los días que llorase,
sea por algo aprendido.
Duela lo que duela la moraleja,
es mejor vivir con esta filosofía
de vidas claramente imperfectas
que en la perfecta armonía,
en la que todo es vivir bajo
la sombra que proyecta
tu personaje inventado
para ser el rey de la apariencia.

Me quedo con los días de lluvia,
con las tardes de estudio
y todas las cosas que nunca
uno quiere en su mundo.
Me quedo con los fracasos
y con todas las victorias
sabe tan bien haber ganado
como la peor de las derrotas
cuando tienes la alegría
como lema y por bandera.
Ojalá perdure esta filosofía
de buscar vidas imperfectas.

martes, 6 de marzo de 2018

El hombre que dejó morir a las estrellas

Toda la vida soñando despierto
y ahora desearía hacerlo dormido.
Mis errores son una carga muy pesada,
una carga muy lejos de ser deseada,
que no me deja dormir tranquilo,
que me hace desear empezar de cero.

Si me preguntaran hace un tiempo
cómo de cerca está de mí la luna,
yo diría que está cerca, y la prueba
sería ver que cada noche la viera,
mientras otras cosas que no veo nunca
me dicen siempre no estar muy lejos.

Si me hicieran la misma pregunta
sobre la proximidad de las estrellas,
yo diría que están más alejadas
y que habrá cosas más lejanas
pero que por eso se ven tan pequeñas:
porque están más lejos que la luna.

Y algo de razón tenía en mis palabras:
la luna está cerca y las estrellas más lejos
pero, ¿Qué es una roca desierta comparado
con los cientos de planetas encontrados
en la gran inmensidad del universo?
La respuesta es sencilla: no es nada

Y resulta que las estrellas siempre existen,
cerca o lejos, aunque no se las vean.
Solo que el cielo está contaminado
y se pierden las luces de mundos lejanos.
Pero, lo que muchos no recuerdan,
es que las estrellas mueren pese a lo que viven.

Y quizás mi problema fue mirar
al cielo en las noches de verano
y pensar que las estrellas
acompañaban a la luna llena,
cuando debí haber pensado
que mil cosas quedan más allá.

Solo puedo pensar si las cosas
a mejor hubieran ido si hubiera
respondido a la contaminación,
aportando alguna solución,
y no pensando en mi inocencia,
pues mis bazas las desaproveché todas.

Cada día muero más por dentro
y cada noche es más fría
Echo de menos las estrellas
que en mi cielo ya no centellean.
Y todo por aquel fatídico día
que empecé a destruir mi firmamento.