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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

jueves, 1 de enero de 2015

Adiós 2014, bienvenido 2015

Hoy los cielos ya no ríen,
el ambiente está más triste,
y el invierno nos persiste,
en que los llantos nos guíen.

Al fin se acabo la noche
de pantomima y derroche,
los príncipes y las ranas
se acuestan por la mañana.

Y la pólvora es tristeza,
un recuerdo a medianoche,
las uvas fueron el broche,
para un dolor de cabeza.

La culpa es del champán,
burbujitas que se van,
burbujitas que se enredan,
y un pedal tonto se queda.

Y Madrid gritó bien alto
cuando al fin dieron las doce,
"quizás reine al fin el goce,
hora de dar mi gran salto".

Mas terminó, ya no hay más,
el día uno da el compás,
las fiestas dicen adiós,
las promesas en el dos.

Que cambie todo si puede,
uno no fracasa adrede,
todo cambia pero nada
ha cambiado en mi mirada.

Año nuevo, nuevo año,
ya termino por ti la gesta,
ayer ya es un día de antaño
ya se acabó la fiesta.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Time to say goodbye

I don't understand why things happen like this
sometimes I wonder if life's against me,
but I couldn't do anything when things happen,
and now I'm a drop of oil in a glass of water.

My fellings are strangled by loneliness,
they took my world into a mess,
someone to help me for their malice,
can anybody hold my hand please?

They try to send me far away
and I want to knee down and pray,
this is my world, my home, my place
let me stay here for god sake.

To break me down is their obsession,
they are guiding me to a deep depression,
and then I realise that if I want to survive,
I must think in another roads that I could ride.

I can't stand living because it is cruel and unfair,
misfortunes are following me everywhere,
and I ain't able to know why,
but now it's time to say goodbye.


lunes, 15 de diciembre de 2014

La mayor aventura de todos los tiempos IV

El final de la escalera me lleva al cielo,
y sobre las nubes ahora me elevo,
alzándome muchos metros sobre el suelo.

Por un sendero de nubes me muevo
hasta que llego a otro misterioso castillo,
y me dispongo a entrar en un mundo nuevo.

El castillo deslumbra esplendoroso con su brillo
fantasía y realidad se cruzan en las alturas,
haciendo que me tiemblen los tobillos.

El interior del castillo es una andanza dura,
escaleras sin salidas y que desafían la realidad,
convierten al castillo en una tediosa andadura.

Tras horas de búsqueda, se distingue con claridad
la salida hacia la parte más alta,
que nos muestra el cielo en toda su totalidad.

Pero una duda entonces me asalta,
y es hacia donde sigue este viaje,
cuando entonces veo algo que me sobresalta.

La torre del castillo guarda un pasaje,
en el que entro sin pensar demasiado,
me inunda el miedo, pero me sobra coraje.

El suelo termina y yo salto despreocupado,
me separan del suelo más de cinco millas,
pero algo me dice que eso esta arreglado.

Veo solo un camino de baldosas amarillas,
y me doy cuenta de que termina mi vida
y me invaden mil y un pesadillas.

Pero un viento me frena enseguida,
y poso los pies con delicadeza
sintiendo mi alma de nuevo revivida.

El mar se impone al fondo con fortaleza,
pero mi camino no sigue por allí,
por lo que sigo adelante con esta proeza.

El camino amarillo me aleja del mar que antes vi
todo parece tranquilo, ya pasó lo peor,
o eso siento cuando camino por aquí.

Las baldosas amarillas me llevan con temor
al final de mi imaginación y su vuelo,
que afronto con decisión y valor.

Las siete maravillas

Los sueños me han dado perspectiva,
me han dado algo de ilusión,
me han dado la señal definitiva
para sucumbir a tu pasión.

Quiero jugar con tu pelo
y darte el cariño del que no soy dueño
quiero ser la razón por la que alzas el vuelo
quiero ser la razón del fruncir de tu ceño.

Quiero ser la más delicada de tus sonrisas,
el beso más temeroso que una vez diste
y aquel que diste con demasiada prisa
y quiero ser el amor en el que una vez creíste.

Quiero ser un suspiro en tu boca,
quiero que me recuerdes cómo volar,
quiero saber qué es lo que me provoca
que no sepa como ante ti actuar.

Quiero que vuelvas a sonreír,
ser la más dulce de las caricias,
quiero poder de nuevo sentir
y que seas mi jardín de las delicias.

Quiero que tu ombligo me susurre por las noches,
que tus mejillas no vuelvan a sentirse frías,
que tus caderas no me guarden reproche
por construir el amor sobre bellas poesías.

Quiero verte de nuevo sonreír, volar y ver cómo brillas
y caer rendido a tu sonrisa, a tu perfume y a tu suave danzar,
que los lunares de tu espalda sean las siete maravillas
de un mundo que desconoce lo que es amar.