-->
Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

miércoles, 30 de octubre de 2013

Retrocediendo en el tiempo III

Aunque no se me dan bien los sonetos,
por ti me atrevo a cosa semejante,
pues para mí eres un estimulante,
que me anima contra todos los retos.

Lo peor para mí son los cuartetos
pues de silabas me paso bastante,
aunque hago la undécima consonante,
y gracias a ti llego a los tercetos.

Eres el mejor amor que he narrado,
pues a nadie pude nunca querer,
como lo hice contigo en el pasado.

Espero algún día volverte a ver,
y darte el beso que tengo guardado,
con el que llenaste todo mi ser.


Retrocediendo en el tiempo II

Cuesta pensar con certeza,
como te quise ese abril,
que veía hermoso a Madrid,
aún pensando con la cabeza.

Eras lo mejor que me pasó,
y tuve que alejarme por protección,
y no por absurda aversión,
y me arrepiento de lo que sucedió.

Porque diste dinamismo a mi mente,
me hiciste lo que ahora soy, un poeta,
pues enamorarte con esto era la meta,
y, aunque te fuiste, tu esencia es mi presente.

Eres parte de la música que fluye por mí,
eres parte de mis melodías,
eres el alma de mis poesías,
eres capaz de estar conmigo sin estar aquí.

Y es que verte sonreír me llenaba
y tu llanto me hacía infeliz,
y cualquier mínimo desliz,
yo lo veía, me reía y me encantaba.



Retrocediendo en el tiempo I

Eres tan especial para mí,
que no me siento apto para ti,
y es que en este momento,
retrocedo sin ningún tormento.

Retrocedo años atrás,
cuando vivía para los demás,
y ahí estaba tu presencia,
que cambió completamente mi esencia.

Y es que eras perfecta
eras la chica correcta,
tus ojos oscuros, tu piel café,
y la sonrisa que mantuvo mi fe.

Fuiste una chica corriente,
te convertiste en mi presente,
gracias a todo lo que vivimos
en mis sueños juntos pervivimos.

Aunque te asombre creerlo,
no pienso en revolverlo,
dado que eso está cerrado,
resultando ser algo anclado
en lo que se fundaron mis fantasías,
a las que por ti recurro todos los días.

martes, 29 de octubre de 2013

Corrupción de las amistades

Las absurdas rivalidades
acaban corrompiendo
las grandes amistades
que acaban padeciendo.

Padecen de hipocresía,
el mayor de sus males
y el común de los finales,
cuando no se confía.

No buscar las disputas,
y confiar en los de verdad,
es la clave de la felicidad,
cuando las pases canutas.