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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

martes, 13 de julio de 2021

A dos influencers les parece gracioso violar

A veces parece que la violación
solo es en un callejón
a punta de navaja o pistola
y por una falda muy corta.
Pero el sector se diversifica
cuando ves todas las vías
que el machismo tiene para abrirse paso.

En aquellas noches prepandemia
tocaba divertirse con prudencia,
porque en las sombras acechan
pervertidos con drogas diversas
que te harán hacer todo el trabajo
y que te despiertes habiendo olvidado
todo lo que pasó anoche.

Y ojalá los brazos en los que confías,
sea por amor o por cierta armonía,
fueran refugio para todas ellas.
Pero se conoce que las preferencias
de ellos van a veces por derroteros
que hacen que más valga lo bueno
por conocer que lo malo conocido. 

"Es mi novia y tengo derecho".
Si no le apetece, es violación y no sexo.
"Es que sin condón no la siento".
Si ella no quiere, no vale a pelo.
"No pasa nada si me corro dentro".
Si ella no quiere, la violaste, de hecho.
La confianza contigo da demasiado asco.

Y si dice que no, ya está zanjado.
Y no hace falta rellenar formularios:
si tuerces el no hasta que sea un sí,
la violaste, y no hay más que decir. 
Que no es tan difícil ni tan retorcido,
y que si temes un caracter retroactivo
es porque temes que sean como tú.

Y el no saber no te exime de cumplir,
pero peor es el problema al mentir:
es el intentar meterla a toda costa,
porque delante no ves a una persona
sino a un saco de semen que usar.
Mira que me jode hacer poesía social,
pero es que más asco no me podéis dar.

martes, 6 de julio de 2021

Samuel: cara A

Me levanto otro día
mirando las noticias. 
Joder, cada día son peores:
la pasada noche,
un hombre mató a su mujer,
un chico "murió" por ser gay
(vamos, que fue asesinado),
y desde la extrema derecha
culpan a la extrema izquierda 
del odio que ellos mismos han sembrado.

Nos hemos adaptado
a ver el horror a diario.
Justificamos violaciones,
justificamos agresiones
blindando al criminal
y culpando al que deberíamos cuidar.
Una falda muy corta, 
una Pluma muy vistosa
parecen ser pretextos
para volverse violento
y matar a una persona.

Y si Abascal y sus matones
quieren fusilarnos a la mitad,
si la policía nos ataca a sus detractores,
si la justicia les da cobertura total
y si las calles de nuevo se ven inseguras;
dime quien me augura
que no sea yo mañana
el que acabe muerto por ellos,
el que acabe muerto por sus pretextos,
al que dediquen esos tweets
de condolencias que siempre tienen un pero.

Y si les Justificamos
o si les damos algo de cuartel, 
siempre estará el riesgo de encontrarnos 
con la España del nodo otra vez. 
Seremos como Lorca,
seremos como otras tantas personas
que murieron por querer ser libres
ante la "libertad" de los inciviles
y estúpidos de la rojigualda,
tenga águila o no estampada.
Ahora ha sido Samuel,
pero hubo muchos antes de él 
y habrá más si siguen así las cosas.
Así que ha llegado la hora
de contraatacar a los fachas 
y que no les quede rincón de España
en el que estén seguros
con su odio nauseabundo.

martes, 22 de junio de 2021

Sobre las nubes

Sereno espero las noches más cortas.
Sabiendo que me esperan pocas sombras
que me impidan no soñar contigo,
que me impidan quedarme dormido.
Mi mano vacía de pronto se llena...
Se llena de ti pese a tu ausencia
y sé que dormiré feliz esperando
que el día de mañana sea a tu lado.

Han pasado ya muchas noches,
pero sigues sabiendo qué botones
de mi enrevesada cabeza tocar
para que no se exceda en pensar.
Cada día más me doy cuenta
que eres la mejor compañera
ya sea cuando mi ojos se inundan
o cuando las risas abundan.

Y quedan aún miles de auroras,
cientos de miles de días y de horas
que quiero que vivamos juntos.
No importa el desafío, pues ninguno
será demasiado para que no lo superemos.
Hace dos años que tocamos el cielo,
y desde entonces tenemos la costumbre
de vivir enamorados sobre las nubes.

domingo, 13 de junio de 2021

Ciclo de vida

Siempre en las manos incorrectas,
soñaba con ser un héroe y salvar vidas
cuando era incapaz de no poner la mía
a salvo de las más crueles tormentas. 
Compañías pasajeras,
compañías utilitaristas
y compañías de emergencia 
que siempre permanecían 
hasta que un día desaparecieron.
Recuerdo decir que amigos verdaderos
había solo tres,
pero claramente me equivoqué.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
Tan pronto como llega la calma 
la ves escaparse por tu ventana.

Bailando torpemente mi mágico danzar,
caí en nuevas manos un tanto distintas.
Recordaba esa frase de mi familia:
"Quien bien te quiere, bien te hará llorar".
Me cubrí las espaldas
con las uñas más afiladas
y las manos más delicadas. 
Pero nunca me quise lo suficiente 
como para que esto fuese
un modelo correcto para seguir.
No dejaba de ver crecer Madrid:
nuevas personas, nuevas combinaciones,
Fotos llenas de buenas intenciones,
que no vaticinaron las futuras traiciones,
ni todas las noches 
que me fui a la cama llorando,
que me fui a la cama odiando
cada aspecto de mí que percibía,
cada error que cometí en la vida.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
En algún momento se toca fondo
y comienza un ascenso tedioso.

Poco a poco, mis malas decisiones 
se tornaron sin quererlo en buenas.
Algunas uñas largas se quiebran
y otras me libran de mis tentaciones
de aferrarme a pasados ponzoñosos.
Nuevas manos son mi apoyo
y son medicina ante el pesar 
que otros dejaron para la posteridad 
en noches en las que no tengo sueño 
y sí los suficientes tormentos
para saber que tendré pesadillas.
Buenas Compañías,
buenas intenciones,
buenos días que viví entre algodones;
casi como si la vida me quisiera
dar un poquito de tregua
y un respiro antes de la próxima tormenta.

Núcleo pequeño, núcleo grande,
núcleo poderoso, núcleo inestable.
La plenitud nunca dura para siempre
y, por más que la quieras, se desvanece.

De pronto, el mañana huele a tristeza.
No hay puentes ni islas que unir.
Hay un extraño vacío que me hace sentir
como si estos diez años jamás hubieran
pasado en absoluto.
Soy el que sobra en los grupos:
el tercero de una mesa de dos,
el quinto en una mesa de cuatro.
Tres son multitud, eso ya lo sé yo;
pero con lo de "No hay quinto malo",
en eso se equivocaron.

De pronto me veo con viejas teorías,
creyendo solo en tres amigas, 
con ganas de perderme en  calles y callejones,
ganas de encerrarme en mis pasiones 
y no en mis tormentos.
Pero díez años pasan factura:
Madrid se me queda ya pequeño,
tengo ya muy pocos sueños 
y me pesa tanto a veces la amargura
que sencillamente no puedo 
visualizar nada más. 
Este extraño ciclo vuelve a empezar 
y dejo verdaderamente atrás
la más alocada y perfecta
década que pude desear.
Tuve tanto por lo que soñar 
y poco de todo aquello queda,
salvo la extraña certeza
de que el sol sigue saliendo
y que mi corazón sigue latiendo
y que eso es lo único que importa.
Adiós al rosa en mis historias,
adiós a las fotos de toda una vida,
adiós a toda aquella poesía
que un día puse en amigos del alma,
en amores de mi vida
y que ahora son recuerdos que se marchitan
rumbo a no ser nada...