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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

martes, 28 de abril de 2015

Oda a mi familia

Muchos años de silencio,
consecuencia de tanta habladuría,
muchos años de tormento,
traen consigo mucha poesía.

Mucho que vivir,
mas siempre al borde del abismo
como la tinta del boli al escribir,
mucho por lo que estar agradecido.

Mi padre, protector mío hasta en la noche,
el que libró aquellas batallas que no supe,
el que me dio más halagos que reproches,
el que supo poder cuando yo no pude.

Mi madre, la vela que sigue encendida
en la noche que yo nunca he regresado,
la que ha dado por mi sus mejores días,
la que siempre ha permanecido a mi lado.

Mi hermana, la que endulza las veladas
la que me da auxilio en mi grito de silencio,
porque ella será la que quede cuando caiga la manada,
ella será la que esté cuando llegue el verdadero invierno.

El resto de guardianes, que me aúpan en mi intento
de ser feliz y tocar las estrellas,
de mantenerme con los pies en la tierra,
mientras mis ángeles me guían desde el cielo.

Y pensar que en un viaje lleno de ninfas y brujas,
unos mortales crean magia para mi alivio,
y me dan fuerzas en las noches oscuras,
y hacen de este viaje algo más sencillo.

jueves, 16 de abril de 2015

Dos años ya

El tiempo sigue pasando
y cada día más nos apremia
no obstante, la espera no nos premia
y esperando algo bueno van ya dos años.

Echo de menos pasear contigo,
escuchar tus sabias lecciones,
esas charlas en casa los domingos
y ese olor de cuando hacías picatostes.

Necesito celebrar contigo mis triunfos
y llorar con alguien las derrotas,
necesito uno de tus grandes discursos
y oír una vez más tus historias.

Descansa en paz y por los de aquí abajo,
que muy de vez en cuando te echamos de menos
a veces pienso que esto es un sueño amargo
del que por más que lo intento no me despierto.

Me distes tus alas para
que creciera y volara tranquilo,
pero, como fue cosa prestada,
la devolví a su debido tiempo;
y espero que te hagan un buen servicio
ahora que por los dos surcas el cielo.

Suspiros fatales de eterna melancolía,
dos años en los que he llegado muy lejos,
dos años que resuenan con cada día,
dos años, y todavía lloro echándote de menos.

miércoles, 15 de abril de 2015

Tú, yo, espacio y tiempo

Perdido en ninguna parte
sin rumbo fijo como guía,
busco la manera de encontrarme
entre suspiros de lenta agonía.

En toda mi perdición indómita,
mi vida es una ecuación compleja,
pero hallo la solución de la incógnita:
la felicidad solo en ti se encuentra.

Tú no eres nada para mí,
salvo aquella que hace soplar el viento,
la que encapota todo el cielo
en una tarde de abril.

Tú no eres nada en especial,
salvo aquella que hace brillar el sol,
aquella que rescató mi corazón
de aquel suicidio emocional.

Tú no eres nada importante,
salvo la palabra más bella del diccionario,
la única persona que amo
belleza hasta hace poco inalcanzable.

Tú siempre dices que te veo idealizada
y quizás estés en lo cierto,
pero con una belleza tan desmesurada,
¿cómo quieres que no esté tan ciego?

Tu y yo, la perfecta sincronía,
una suave paradoja espacio tiempo,
que a segundos contigo me saben los días,
y tocar tus labios me sabe a lejos.

Locura a la orilla de Río

Noche de estrellas reflejadas en un lago,
atardecer sobre una colina de belleza,
ternura que emana de la calidez de sus abrazos,
locura que me envuelve bajo su manto,
impresiones mágicas mi mente experimenta
a cada segundo que paso a su lado.