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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

domingo, 10 de octubre de 2021

Solitaria danza auroral

Está bien estar triste a veces.
Está bien estar solo en ocasiones.
Está bien saber que no tienes
tantas personas a las que importes.
Está bien saber que morirás solo.
Tranquilo, nos pasará a todos.

Es duro vivir sobrepasado,
es duro vivir sobrepensando.
Es duro ser prescindible,
y más aún es saberlo,
pero no habrá quien se libre.
Todos algún día nos iremos.

No quedan rincones secretos,
no quedan tardes eternas
que gastar en el patio del colegio.
No quedan ya muchas fiestas
que sean la extraña mezcolanza
de enajenante alegría y futura nostalgia.

No quedan muchos misterios,
menos el de ver qué será de la vida.
Puede que los mejores momentos
pasaron ya o estén aún adelante.
La respuesta la tendré cada día
en el mundo tras levantarme.

Está bien sentirse miserable
 y vagar en medio de noches extrañas
y no hacer nada más salvo guiarse
por un sol que no se sabe cuándo saldrá,
pero que nos encontrará a su llegada
en nuestra solitaria danza auroral.

martes, 5 de octubre de 2021

Entre versos, melodías y hechizos

Se sienten distantes mis primeros versos,
se sienten también un tanto ajenos...
He vivido mil vidas desde entonces
y cada una le quita credibilidad a la otra.
Me sorprendo pensando en la de voces
que pasaron por mi cabeza y que ya no importan.

Hay días para hacer de todo y noches
en las que poder hacer todo lo demás.
Tantos abrazos que solo se corresponden
cuando lo único que se puede es soñar.
Tantos cambios en pasados intangibles
para crear futuros hipotéticos igual de infelices.

Hace mucho ya de las veces que vi llover
y el corazón se me encogió por completo.
Hace mucho que no siento el mismo placer
ni siquiera en los instantes casi eternos,
aunque puede que tenga nubes en el juicio
de vivir tanto entre versos, melodías y hechizos.

Ya dejó de llover, ya llegó septiembre
todas las fiestas de cumpleaños se celebraron,
las noches ahora solo resplandecen
por los excesos cosmopolitas en el alumbrado.
Ahora no hay rincones que sean refugio,
ni personas con las que querer sentirme desnudo.

"Una pena que fuera un sueño". Interesante.
No todos mis versos se sienten tan distantes.
Me siento cada día un poco más solo,
abrazando un poco más a la melancolía.
Me siento bien y no sé por qué, pero supongo
que algunos ayeres están a la vuelta de la esquina.

Si despierto

Si despierto, ojalá estar despierto
en la misma cama en la que tú estás.
Y si cocino, ojalá ser cocinero
de los platos que más te puedan gustar.

Si me enfado, ojalá que se me pase
y que con dos besos lo pueda olvidar.
Y si estoy triste, ojalá pueda mirarte
y con tu risa se me olvide hasta llorar.

Parece que llevamos tres vidas
y otras tres más yo quisiera pasar ,
intercambiando suaves caricias
que hagan de la tierra un lugar celestial.

Y si te ofuscas, ojalá tomes mi ayuda
y tus problemas juntos poder arreglar.
Y si sufres, te envolveré con mi dulzura
hasta que tu risa vuelva a despertar.

Y si sueñas, ojalá tener la forma
de que tus sueños se hagan realidad.
Y si envejezco, que en todas mis historias
que viví contigo haya felicidad.

Parece que llevamos tres vidas
Y otras tres más yo quisiera pasar 
intercambiando suaves caricias
que hagan de la tierra un lugar celestial.

lunes, 4 de octubre de 2021

De la naturaleza onírica de las cosas

A veces siento que me estoy volviendo loco.
A veces me cuesta distinguir lo que vivo
de lo que sueño.
Y a veces, agradezco que el insomnio
me visite y que pase conmigo
más rato del que debo.

Sueño mucho con coches y con accidentes,
pero sé por suerte que no son reales,
pues apenas conduzco.
Pero a veces me pierdo en lugares frecuentes
que hacen que sea difícil cerciorarme
si acaso fue un sueño profundo.

Noches de bares y de risas, viajes en familia,
historias sexuales que otros tuvieron 
y con las que yo cargo.
Besos en el mirador que culminan citas,
discursos de amor que salieron de mi pecho 
o que, al menos, lo hubiera deseado.

Abrazos y reencuentros a veces imposibles.
Que los vivos se mezclen entre los muertos,
vivir en las nubes pensando 
que siempre estaré sobre los cielos grises,
perdurar viejas historias con sus tormentos,
revivir horas en el trabajo.

Segundas oportunidades, cuatro combinaciones
de realidad y sueño para explicarlas,
quizás sin vivirlas.
Quizás esto sea el principio de mil enajenaciones
pero tengo dudas de si estas palabras
no son en realidad onírica fantasía.