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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

domingo, 9 de febrero de 2020

Una rosa, dos cuchillos y una promesa medio rota

El amor
en sus grandes comienzos
y en sus grandes finales
hace sentir tan pleno,
hace sentir tan miserable
que parece que el placer
que parece que el doler
nunca podrá desaparecer.

Un beso con alguien especial
puede ser veneno devastador
o puede ser elixir para el alma
dependiendo de qué habrá
después de tal suceso
¿Habrá llanto y temblor?
¿Habrá chispas en la mirada?
Los besos tienen peor sabor,
los besos más se malgastan
cuando sabes con certeza
cuando no te planteas
cuántos te quedan

Los defectos y detalles toscos
parecen siempre pocos
parecen ser ya todo
cuando los gestos más hermosos
surgen casi sin querer
son incapaces de nacer
de nuestras manos
hacia las del amado
hacia las del contrario.
¡Qué largo es el amor
¡Qué corto es el amor
cuando puedes vivirlo
cuando lleva el olvido
toda una vida!

Envejecer y ver las arrugas
sembrar más y más dudas
sembrar más y más cordura
en tan impredecible aventura.
Te paras sin querer a pensar
en que deberías haberte ido
en que encontraste tu sitio
hace ya un tiempo.
La desdicha sabe de más
la alegría sabe de menos
impredecible locura es el amar.

Besos,
cálidos besos de invierno,
fríos besos en el estío,
que convierten todo deseo
en suspiros otrora eternos
en otro pedazo carcomido
de un corazón incompleto.
Lágrimas y sonrisas
a merced de una balanza
que se llena de mentiras,
que se llena de alegría,
que no se ven desplazadas
por las pocas cosas malas
por las pocas cosas honradas
que una ya vieja compañía
pueda ofrecer.

Jamás me dijeron que querer
tendría este sabor:
dulzura casi cegadora,
amargura y puro rencor.
Lágrimas 
de puro dolor
de pura felicidad
se suceden en el baile
de emociones tan singular
que supone formar parte
de un amor lleno de matices
de un amor tan nihilista
que hace casi imposible 
que casi capacita
el sentirse triste.

Nunca el amor supo así,
me pregunto qué habré hecho
para merecer esto que siento
y que no me deja vivir.

lunes, 3 de febrero de 2020

Sombras alargadas

Nadie se muere por nadie,
pero está más que claro
que alguna gente puede
destruir nuestros amagos
de ser seres inmortales.

martes, 28 de enero de 2020

Danzar mágico

Tú y yo, uno frente al otro.
Una mirada de complicidad,
sabiendo todo el gozo
que estos segundos encerrarán.

Con la bella arrogancia
de unas manos vacías,
yo lleno de bella escarcha
tu ciclón de flores amarillas.

Corremos a nuestro encuentro
y, por no demorarnos,
lanzamos fuertes vientos
con los que nos empujamos.

Tu viento, de tus manos heladas,
choca con el mío, ardiente.
Y así, poco a poco, te alzas
sobre mi corazón efervescente.

Giras con un dulce compás
y yo te envío suaves burbujas
que tú replicas con un singular
torbellino de pequeñas chispas.

Llovizna sobre mí y veo un destello:
tu brillo se apodera de toda la zona,
por lo que decido rodear tu cuerpo
de una esfera de hermosas rosas.

Tu brillo es incontrolable y estalla:
rosas llenas de luz nos invaden.
Aprovecho, lanzo chorros de agua
a través de hermosas espirales.

De bellos arcoíris se llena todo,
emanan de los pétalos de rosas,
mientras desciendes poco a poco
y frente a mis labios te posas.

Sonrío, sonríes y todo cambia,
despertándome de un eterno sueño.
Esto, querida Dafne, es lo que pasa
Por mi cabeza cada vez que te beso.

sábado, 11 de enero de 2020

Paraíso suspendido

Viejas canciones, nuevas canciones,
viejas ideas, nuevas ideas,
planes simples, planes complejos.
Cambian las cosas con el tiempo,
aunque siempre habrá situaciones
que nunca se sientan muy viejas.

Nuevos mundos, pero Madrid
sigue siendo una constante.
Nueva magia, vieja magia,
personas que nunca acaban
de hacerme sonreír
hasta con los mínimos detalles.

Nuevas alegrías, nuevos dolores
Nuevo frío, el de las manos
que nunca más podré agarrar
y las que nunca querría soltar.
La vida me brinda más goce
ahora que estoy a su lado.

Viejas heridas, nueva sanación,
viejos demonios que luchar
con muchas nuevas ideas.
Por primera vez en eras,
la muerte no sabe a liberación
sino a un indeciso final.

Porque este paraíso suspendido
es la mejor vida más allá
de la muerte de una parte de mí.
Parece mentira que sonreír
duela tan poco y el motivo
sea el mismo que me pudo matar.

Que aún no me lo quiero creer,
por si todo esto es un buen sueño
y me despierto en otra noche
en otros inviernos cuyos nombres
recuerdan los albores de mi ser
con un vago lamento.

Desconozco desde hace tiempo
qué mundo me es más bonito.
Alterno demasiado entre dos mundos
perdiéndome en el mirar profundo
de los ojos que una vez hicieron
posible este paraíso suspendido.