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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

domingo, 17 de noviembre de 2019

El viaje a Avgiduil VII

Dafne y yo volamos tranquilos
en este mundo de esperanzas
en el que juntos ahora vivimos
donde nada malo nos ataca.

Hacemos magia juntos,
hechizos de fuego y de luz.
Nunca antes mi magia pudo
ver alguien con tanto poder.

De repente, nuestras manos
se tocan mientras una sonrisa
se esboza en ambos.
¡Qué perfecta armonía!

En ese orden momentáneo,
esa sincronía peculiar
provoca una anomalía extraña
una distorsión de la realidad.

Es ver el dónde incorrecto
en el cuándo inadecuado
con respecto al lugar y al momento
en el que en verdad estás observando.

Es sentir orden en el entrópico
devenir de nuestro universo
Es un sentir melancólico
en algo que jamás hube hecho.

Es tan solo de unos segundos
pero es suficiente para comprender
que hay hechizos aun ocultos
que juntos podremos conocer.

Y seguimos experimentando
con el roce de nuestros dedos
esperando ver nuevos resultados
con los que llegar aún más lejos.

Nueva magia, nuevas posibilidades
que a mi realidad transforman.
Vivir es una aventura maravillosa
de la mano de mi querida Dafne.

martes, 12 de noviembre de 2019

Otoño en Cantoblanco

Un destello desgarra las nubes grises.
Se para el tiempo, mientras
los reductos del verano se despiden
con un atardecer que viene
cada vez más temprano.

El tapiz verde y amarillo
se torna marrón
hacia su muerte
para su posterior resurrección.
El gris, el azul, el verde
pegan maravillosamente
con una canción sobre la vejez
y con la pasión de aquel
que vive eternamente joven,
sin importar el cómo ni el dónde.

La vida y su muerte
se entrecruzan en las ramas
que se acarician en el campus
y también en las personas
jóvenes que acaban de llegar
y en aquellas que saben
que sus días
poco a poco
llegan al inevitable final.

Y no añoro, ni imagino.
Ni añado ni elimino:
la vista es perfecta.
Envejecer sabe a veces demasiado bien
para ser la muerte la recompensa.
E igual es el otoño
en mi querida Madrid:
Nunca se puede dejar
de ser feliz
apreciando la bondad
de los pequeños detalles,
como la caída de las hojas
y observar el paisaje
en un viaje en tren.

Queda tanto por vivir
tanta vida que ver crecer
y tanta que ver morir
antes de nuestra propia muerte
que tan solo bendigo mi suerte.
Doy gracias por seguir pisando
alfombras de hojas secas,
por no llorar más por mi guerra
entre las noches de verano
y los días de invierno.
Me abrazo a la decadencia
de los días de otoño,
alegres en su miseria,
tristes en su dicha,
los cuales son alimento perfecto
para caóticas poesías.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Reductos del último verano

Reductos del verano
aletean en el ambiente.
El calor perdura
y el caos se mantiene
y, aunque llevo días
sin poder verte,
mis emociones brillan
como si tus besos
tuvieran un efecto
permanente.

Caos lejos de ti.
Ya sé que es una combinación
que dista normalmente
de hacerme sonreír.
Pero los años y la experiencia,
y unas gotitas de suerte,
hacen que pueda
sobreponerme ante todo desorden
y centellear frente al mundo
incluso si mi corazón
está lejos del tuyo.

Ayer hizo un año
del día en que te conocí,
del día en que mi suerte
cambió, y no de repente,
y sin saberlo siquiera.
Y te necesitaba:
necesitaba tu voz serena,
necesitaba unas palabras
para saber que el caos
me llevaría de nuevo contigo.

Y te encontré
y solo pude llorar.
Quizás fueran los nervios,
quizás te echo más de menos
de lo que puedo rimar,
mas contarte mis aventuras
y robarte cinco minutos
para contarte la locura
que estaba viviendo
era todo el remedio
que mi corazón necesitaba.

Así que gracias.
Gracias porque me confirmas
que eres el lugar donde estar
el lugar donde mis poesías
y mi corazón deben soñar,
incluso cuando los días
sean lejos de tus abrazos.
Gracias por estar a mi lado.
Gracias por hacer que la locura
tenga un nuevo significado
cuando es cogido de tu mano
o cuando ando pensando en ti.
Gracias de corazón,
Gracias por hacerme feliz.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Reflexiones del último verano

             Nada es tan perfecto | Nada es tan imperfecto
           como un amor asimétrico
            sobre todo para aquel necio
          que vive la mentira | que elude la verdad
          de ese falso amor.

          Nervios
     de ver a la otra persona
          y morir por amor | henchida de amor
           sin saber que el otro no| y sufrir sabiendo que no
           siente lo mismo.

        El amor puede ser caos
       puede ser destellos | pueden ser mil besos 
       que llegan del otro lado del espejo
       pero que no se ven bien nunca
         por la suma entrega | por la razonable duda.  

   Pero el amor / Pero el amar
    tambien puede ser orden
  y dos realidades \ y dos verdades
pueden encontrarse
          en las palabras adecuadas\ en los momentos adecuados.

    A veces, en las mejores ocasiones,
   el espejo se cae __ el espejo cede
   ante las cosas que son inevitables
     ante las cosas que siempre
      dan lo mejor de nosotros.

      El verano del caos acaba
     y la rutina se impone
       pero ha traido un nuevo orden:
      la magia de Dafne
      que hace del caos algo indispensable.

        La poesía siempre fue poesia
      pero con ella
        la rutina jamás será rutina.
        La vida podrá ser caos
      o podrá ser orden
         pero la felicidad será a su lado
         pues tendrá siempre su nombre.