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Vivero de poemas de toda una vida y de las de aquellos que pasaron cerca. Libre de prosa desde el 2012. Antiguamente, Poesías de una Noche de Verano

domingo, 18 de mayo de 2014

Alejandro

Al experto en la multimedia,
le quiero decir que es un genio
es cierto, un servidor te aprecia
juvenil eres y alguien moderno
algo así nadie te podrá negar
ni eso ni tus sueños cumplir,
donde quieras estos podrás alcanzar
recordaré los momentos junto a ti
obvio que te deseo una suma felicidad.

La cara oscura del ayer

No puedo creer que todo acabara ya,
no puedo creer que todo se desvanezca,
no puedo creer que nunca jamás
esos días felices reaparezcan.

Te añoré ayer entre mis brazos,
añoré tus zafiros entre tanta falsa musa,
hubiera agradecido como regalo,
tu compañía en una noche eterna y difusa.

Ahora todo queda en el ayer,
lo que no hice ya no puedo remediar,
espero que la esencia de estos días pueda proteger
para que ella me proteja para la posteridad.

La mejor cara del mejor día de mi vida

Las emociones a flor de piel,
la felicidad no podía ser mayor,
es del día que siempre imaginé:
el día de la graduación.

Tal como quise, mis amigos a mi lado,
mi música dándome armonía,
él desde arriba orgulloso observando,
y conmigo también toda mi familia.

El mejor día sin duda,
me hice mas grande de lo que creía,
no podré olvidar nunca
lo mucho que sonreía.

Muy feliz, orgulloso de esta realidad
y eternamente agradecido,
porque aun pasando mil veces nunca pude esperar,
que así todas hubiese sucedido.

Y es que caí en un lugar distinto de manera fortuita
y esta realidad es la mejor que pude conocer
y por muchas vueltas que de la vida
estos dos años con vosotros no olvidaré.

Mil veces lo he dije ayer y lo podría decir mil más
mas no quiero caer en repetición,
dos años tan increíbles no olvidaré jamás
mil gracias a todos, mil gracias San Viator.

jueves, 15 de mayo de 2014

Poesías de una noche de verano

Se hizo de noche
pero no se hizo verano,
las buenas poesías duermen,
los buenos versos los guardo.

Aquí en el jardín, todo parece armonía,
mas no es así,
no todas las flores de aquí son vida,
ni son iguales para mí.

En el jardín, todo guarda equilibrio
en su justa proporción
aunque reina el equilibrio,
la coherencia y la falta de razón.

Las noches pasan, la música sigue sonando,
cada vez que quise llorar
verás que vine y un poema dejé plantado,
para mis lágrimas esconder una vez más.

Cada vez que la oscuridad triunfó,
cada vez que vino un mal día,
cada vez que murió el amor
lo inmortalicé en una poesía.

Pero cada vez que salía el sol,
que algo bien me salía
cada vez que latía mi corazón,
hacía mil y una poesías.

Es caer en la absurda repetición,
en la burda incoherencia de la antonimia,
es estar bien y mal sin una aliteración,
es el astuto asunto de la sinonimia.

Que cada vez que muera una flor,
seré más débil y menos capaz,
y cada vez que alguien me haga daño,
menos rimas seré capaz de improvisar.

Y así acaba la aventura de hoy,
la canción triste se ha acabado,
con esta falta de belleza pura ya me voy
mientras espero mis poesías de una noche de verano.